“Estamos vivos de milagro”: relatan atrapados en Choloma

Sin importar que su vida corriera riesgo, habitantes de La Protección cruzaron las aguas ante la llegada de alimentos que llevó la Fuerza Aérea Hondureña

Foto: Fotografía: Yoseph Amaya / LA PRENSA

Familias de la aldea La Protección agradecieron a la alcaldía de Choloma por la entrega de víveres llevada el miércoles

Por: Ariel Trigueros

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La escena se repite casi dos años después de las tormentas Eta y Iota registradas en noviembre del año 2020 en los bajos de Choloma: cientos de familias opacadas por el hambre y la impotencia de no hacer nada en la comunidad de Protección, la cual quedó aislada hace dos semanas junto a sus aldeas vecinas a raíz de las inundaciones y crecidas de los ríos Ulúa y Chamelecón.

Esta humilde comunidad está rodeada no solo de mucha vegetación, también tiene a su alrededor una serie de pasajes de agua, lo que imposibilita a sus habitantes a seguir con su vida antes y los obliga a sufrir una hambruna que está a punto de colapsarlos.

Escenarios como este ha obligado a la mayoría de los afectados a trasladarse a sitios denominados como covachas, mientras que otros tantos se niegan a abandonar sus viviendas y prefieren continuar allí aunque eso represente un riesgo.

Intemperie

“Estamos incomunicados, aunque se tenga dinero aquí no se puede comprar ni granos básicos. Estamos tristes porque hay muchos niños pobres, unos más que otros, que piden comida y no la tienen, estamos vivos de milagro”, recordó Manuel García, uno de los hombres que ha permanecido vigilante durante al menos 15 días ante el peligro de los ríos.

Marlene Flores, quien aparentaba un rostro de preocupación, reafirmó que existe una enorme necesidad de medicinas, agua y comida “porque la situación es crítica”.

$!Familias de La Protección y Tibombo recibieron raciones de alimentos el miércoles.

En tanto, Antonio Leiva y July Padilla, dos vecinos que colindan con el campo de fútbol de la comunidad, coincidieron que se siente bastante tensión por el qué pasará mañana en toda la zona, pues además la comida que tenían como reserva ya se acabó y ahora están “a la buena de Dios”, como exclamaron ellos.

Las comunidades de los bajos de Choloma hicieron llamados de alerta a las autoridades de Gobierno que encabeza Xiomara Castro a fin de solicitar la canalización o limpieza y reparación de los bordos y quebradas que pasan cerca de sus hogares, ya que cuando llueve con fuerza los ríos se desbordan.

$!Las personas se han refugiado también en los bordos que forman parte del suelo de La Protección.

Por otro lado, agradecieron a las autoridades de la alcaldía de Choloma por el respaldo dado con raciones de comida, que según concordaron los mismos vecinos en entrevistas con LA PRENSA, solo les alcanzaría para unos cuatro días más, puesto que las familias son muchas y los víveres insuficientes.

El clima en los últimos días se ha mantenido estable, lo que ha permitido cierta calma y respiro entre tanta tribulación que hay en la población de los bajos de Choloma, uno de los sectores más vulnerables en la zona norte del país.

Los alcaldes que conforman el valle de Sula se reunieron de emergencia ayer miércoles y pusieron sobre la mesa su preocupación por las condiciones de distintos sectores por las lluvias.

$!Los bajos de Choloma se mantienen en una emergencia sanitaria y alimentaria.