04/07/2022
10:46 PM

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En Honduras hay tres motos por cada carro

Distribuidores reportan un marcado aumento de ventas a medida que más hondureños hacen la transición a dos ruedas por el alto costo de combustibles.

San Pedro Sula, Honduras.

El parque vehicular hondureño se encuentra en estos momentos en una marcada transformación.

La elección de la motocicleta como medio preferido de transporte se refleja cada vez más en la importación y las ventas de estos vehículos, al grado que, se calcula, hay en Honduras un promedio de tres motos por cada carro, a medida que cada vez más hondureños hacen la transición a dos ruedas.

Este proceso, que ha estado teniendo lugar a lo largo de la última década, se ha acelerado en el último par de años, precipitado en buena medida por los acontecimientos mundiales.

Primero fue la pandemia provocada por el covid-19, que entre otras cosas causó un aumento en los servicios de entrega a domicilio (“delivery”), que en su gran mayoría utilizan a repartidores que se movilizan en motocicleta.

Los hondureños compran moto sobre todo por dos razones: trabajo y transporte

Más recientemente, la guerra entre Rusia y Ucrania está teniendo un nefasto efecto en la economía mundial, con unos precios de los combustibles cada vez más altos.

El resultado de todo esto ha sido una suerte de bonanza para este sector.

Ventas en alza

Los distribuidores de motos ya reportan un marcado aumento de las ventas a medida que crece la demanda de este medio de transporte.

“Ha habido un auge en ventas”, dice Salvador Pineda, agente de ventas de una agencia concesionaria de San Pedro Sula, quien agrega que el incremento en la demanda se viene dando desde comienzos del año, coincidiendo con la espiral ascendente de precios de los combustibles.

Los clientes “han estado prefiriendo la economía que da la motocicleta comprada con el carro”, dice Pineda.

Y no es para menos, si se toma en cuenta la enorme diferencia de ahorro que el uso de una moto representa.

“Una motocicleta consume hasta 70% menos de lo que consume un carro”, indica Rafael Rodríguez, quien también trabaja para un concesionario de motos en la Capital Industrial.

Rodríguez refiere que ha sido tanta la demanda que “hay algunos modelos de motos que se nos han agotado”.

Elton Mejía, asesor de ventas en una agencia distribuidora, al referirse al incremento de las ventas, señaló que estas han registrado un aumento “exponencial”, en especial en los modelos más económicos, y por económicos no solo se refiere al precio del vehículo, sino también a su eficiencia de combustible.

Eso fue precisamente lo que motivó a Nancy Sorto, residente de la ciudad de La Lima, Cortés, a hacerse con su primera moto. “Lo que me motiva a hacerme de una moto es el asunto económico, la cuestión del combustible, de ahorro de tiempo”, comenta.

Nancy espera poder ahorrar alrededor de 60% en sus gastos de transporte, además de tener la comodidad y conveniencia de movilizarse por sus propios medios. Pero en muchos casos, el motivo de compra es más bien laboral.

“Compré la moto por necesidad”, dice Freddy Alcántara, para quien la moto es un instrumento de trabajo. “Es más fácil encontrar trabajo con una moto y es un medio de transporte más accesible”, asegura.

En esto coincide Rafael Rodríguez, mencionado antes, y quien agrega que, en la actualidad, “ hay ciertas empresas que piden a sus empleados que tengan moto” como requisito de contratación.

Parque vehicular

De acuerdo con datos del Instituto de la Propiedad (IP), entre 2010 y los primeros cinco meses de 2022, los hondureños registraron cerca de 1.2 millones de motos.

En comparación, durante el mismo período, solo se registraron un poco más de 405,600 carros, de lo que resulta una proporción de tres motos por cada carro inscrito ante esa institución.

El pico de este trámite se alcanzó precisamente el año pasado, cuando más de 156,400 motocicletas fueron registradas en el IP, frente a 65,993 automotores. Y no es casualidad, basta con pararse en una esquina de las grandes ciudades para observar la gran cantidad de repartidores que circulan en moto, ante el auge de los servicios de entrega a domicilio.

Conforme a los datos del IP, en la pasada década se registraron anualmente un promedio de 92,075 motos. Dicha cifra equivale a 7,673 motos por mes o 256 por día.

A manera de comparación, durante el mismo período, el IP reportó un número promedio de 31,203 carros por año; es decir, unos 2,610 por mes u 87 por día.

Licencias

Las autoridades de Tránsito también parecen corroborar esta situación.

Entre 2010 y 2022 tramitó más de 743,200 licencias especiales, que es la licencia para conducir motocicleta, según las cifras proporcionadas por la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT).

Aunque la licencia liviana sigue siendo la más tramitada (59% del total desde 2010), la licencia para conducir moto viene en segundo lugar con el 28% de todas las licencias tramitadas a lo largo de los últimos 12 años

.Por el lado de los ingresos, el trámite de las licencias especiales le han dejado al Estado unos 196 millones de lempiras desde el año 2010, lo que representa alrededor del 20% del total de los ingresos obtenidos por todos los tipos de licencia durante los pasados 12 años.

Por otra parte, en enero de este año, la DNVT informó que cerca del 29% de los accidentes de tránsito estuvieron relacionados con la conducción de motocicletas.

Las autoridades señalan que las causas más comunes en estos casos son el exceso de velocidad y la conducción imprudente, señalando que “los motociclistas corren riesgos más altos en la carretera y están más expuestos a peligros, ya que son menos estables y visibles que otros vehículos”. El llamado a la prudencia es más que obvio, considerando que la motocicleta seguirá aumentando su presencia en nuestras calles y carreteras.