“Capturan al sospechoso de matar a mi hija tras 5 años y lo dejan libre”
Luego de cinco años de investigación, la Atic logró obtener 24 pruebas, pero la jueza declaró la nulidad de 22. Con las pocas evidencias se dictó sobreseimiento provisional al ingeniero Jair Rigoberto Euceda.
Foto: Moisés Valenzuela
Los padres de la joven Lesby Gisela Márquez Perdomo.
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JESÚS DE OTORO
“Hace cinco años asesinaron a mi hija y ahora que capturan a un sospechoso los jueces lo dejaron libre, y él fue el último que la citó para verla cuando desapareció”.
Doña Jesús Perdomo, madre de Lesby Gisela Márquez Perdomo, descarga en estas palabras su dolor y desconcierto. Siente que el caso de su hija camina al pozo de la impunidad.
Ella aún recuerda claramente el día cuando Lesby Gisela se despidió de su familia, que vive en la aldea El Zapote, Jesús de Otoro, Intibucá, para irse a la habitación que alquilaba en el centro del mismo municipio. Ella rentaba un cuarto durante la semana en el área céntrica de Jesús de Otoro, ya que le salía mejor para ir a dar clases en una escuela de primaria ubicada en otra aldea, hasta donde caminaba.
“Era un domingo por la tarde, había estado con nosotros toda la Semana Santa y tuvo que irse, hasta después nos dimos cuenta de que un hombre la había llamado para verse en el parque de Jesús de Otoro, de donde desapareció”, relató doña Jesús.

Ese domingo 21 de abril de 2019, Lesby Gisela dejó a su pequeño hijo de 22 meses de nacido en manos de su madre, quien se lo cuidaba, y se despidió de su familia rápidamente, pues sabía que volvería una semana después a verlos.
Doña Jesús recuerda que su hija les marcaba inmediatamente después de llegar a su habitación, pero ese día se hizo de noche y ella no estableció ninguna comunicación. Los padres la llamaron varias veces, pero su celular daba tono de apagado.
A la mañana siguiente, la madre recibió una llamada de la directora de la escuela donde daba clases Lesby Gisela para preguntar por ella. Tras esta alerta, la familia de la joven se trasladó al centro de Jesús de Otoro a buscarla. Se reportaron con la Policía, pero les dijeron que debían esperar 24 horas para hacer la denuncia.
A las 9:30 am del 22 de abril de 2019, mientras doña Jesús andaba en labores de búsqueda, le dijeron que en Los Chorritos estaba el cuerpo de una mujer.
“Al llegar no me dejaron pasar, pero sentí que era el cuerpo de mi hija, ella estaba tirada a la orilla de la carretera que conduce de Otoro a La Esperanza, me la dejaron tirada cerca de un basurero”, relató doña Jesús sumida en lágrimas y un dolor de la magnitud del día cuando la encontró muerta.

Homicidio
El cuerpo de Lesby Gisela Márquez Perdomo fue llevado a la morgue, donde le hicieron la autopsia, con la que confirmaron que la causa de su muerte había sido asfixia por estrangulamiento, y cuando la encontraron tenía alrededor de diez horas de haber sido asesinada. Desde ese momento, sus familiares no volvieron a saber detalles de la investigación, mientras se preguntaban por qué le habían quitado la vida a una mujer que lo único que hacía era criar a su hijo y esforzarse por seguir creciendo como profesional.
La familia describe a Lesby Gisela como una joven estudiosa, quien se esforzó por tener su licenciatura en Pedagogía mientras trabajaba y luego se fue a Guatemala a especializarse. Ella regresó a su natal Jesús de Otoro, desde donde se desplazaba a aldeas para dar clases en las escuelas primarias.
Durante varios años le tocó caminar más de una hora para llegar a los centros escolares de las comunidades del municipio. “Era su vida darles clases a los niños”, recordó una de sus primas.
En los últimos viajes a las aldeas, Lesby Gisela le comentó a conocidos que un ingeniero le daba jalón y la iba a dejar a la escuela. Ella comentó con sus amigas sobre este hombre, pero no a su familia. Las investigaciones apuntan a que hubo un romance.

Investigación
Tanto las actas de levantamiento del cuerpo como el resultado de la autopsia comenzaron a ser recolectados por elementos de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic) para investigar el crimen de Lesby Gisela como un feminicidio.
Ese proceso se alargó por cinco años, tiempo cuando los agentes, con vaciados telefónicos, ubicaciones de señal por medio de las antenas de celulares y otras pruebas científicas que fueron anexadas al extenso expediente comprobaron la participación del acusado.
Con las pruebas, los agentes y fiscales pudieron identificar que el ingeniero con el que Lesby Gisela mantenía una relación era Jair Rigoberto Euceda López.
En la acusación, la Fiscalía estableció que la maestra descubrió una infidelidad de parte de Euceda López, quien la llamó y la citó en el parque Plaza Venus del centro de Jesús de Otoro.

El 21 de abril a las 4:14 pm, el acusado se comunicó con la víctima, según el registro de llamadas.
A las 5:52 pm de esa misma tarde ocurrió la última comunicación entre los dos números telefónicos. Con las pruebas, los agentes de investigación pudieron confirmar que Euceda López trasladó a Lesby Gisela en un vehículo doble cabina, color oscuro, a El Progreso, Yoro, donde llegaron en horas de la noche.
Con el seguimiento, la Fiscalía concluyó que el acusado volvió a salir de El Progreso, Yoro, y se dirigió a Siguatepeque, Comayagua, por la carretera a Jesús de Otoro.
Luego de haberla estrangulado, el acusado bajó el cuerpo de la mujer del carro y lo dejó a la orilla de la carretera en un botadero de basura, en el kilómetro 10, en la comunidad de Los Chorritos. Lesby Gisela estaba desnuda y envuelta en una bolsa de plástico.
Captura
Con toda la prueba recolectada durante 5 años, la Fiscalía presentó la acusación en contra de Euceda López por el delito de feminicidio.
Fue capturado el 11 de mayo, pero seis días después una jueza de Siguatepeque lo dejó en libertad.
- > Abril 2019. Gisela fue asesinada luego de haber sido citada por un hombre en el parque de Jesús de Otoro, Intibucá.
- > Noviembre 2020. Los investigadores trabajaron el caso durante varios meses, pero aún no había resultados.
- > Enero 2023. El informe de investigación ya estaba casi completo con pruebas científicas y testificales.
- > Mayo 2024. La Fiscalía presentó la acusación en contra del principal sospechoso e incluyó 24 medios de prueba.
En la audiencia inicial, la Fiscalía presentó 24 medios de prueba, en su mayoría científica, por lo cual creían no habría ninguna duda. Para sorpresa de los fiscales e investigadores, 22 medios de prueba fueron declarados nulos y solo aceptaron el acta de levantamiento del cadáver y el dictamen de autopsia.
La defensa del acusado alegó la ilegalidad de la prueba durante el proceso, por ello la jueza de Letras Penal de Siguatepeque resolvió con lugar y otorgó un sobreseimiento provisional al imputado.
Justicia
El pasado 28 de mayo, LA PRENSA Premiun solicitó el expediente #215 en el juzgado penal de Siguatepeque, pero la secretaria indicó que la jueza estaba con dos días compensatorios y el documento lo tenía en su oficina.
Luego, el 30 de mayo, el equipo volvió a trasladarse a la misma judicatura, donde la jueza le indicó a la secretaria que el expediente donde está acusado Jair Rigoberto Euceda López estaba en reserva y después indicaron que en secretividad, a solicitud de la Fiscalía, por lo que no podían mostrarlo.
LA PRENSA Premium consultó con inspectoría de tribunales de Comayagua vía teléfono sobre el estado del expediente y dijeron que confirmaron con la jueza que estaba en secretividad.
El Ministerio Público en un comunicado anunció que interpondrán un recurso de apelación ante los tres magistrados de la Corte de Apelaciones de Comayagua.
a la familia. "
La resolución de la jueza del juzgado penal de Siguatepeque también sorprendió a miembros de la organización intibucana Las Hormigas, desde donde acuerpan la causa por Lesby Gisela.
Eva Sánchez, directora de la organización, expresó que han estado apoyando a la familia para exigir justicia por ese y otros casos ocurridos en el territorio indígena lenca.
“Ya había un sospechoso acusado, que había sido investigado por varios años, y lamentablemente la juez desestimó las pruebas”, apuntó. Indicó que había esperanzas por el trabajo fuerte de investigación que se había hecho en el caso de Lesby Gisela, pero ahora hay decepción porque la justicia ha fallado y afectan más a la familia, que de alguna manera habría visto resarcido el daño causado.