Bordos reparados ahora tienen grietas y boquetes

En 2021 se gastaron más de L500 millones en la reparación de 80 kilómetros.

Foto: Moisés Valenzuela

En teoría, el valle de Sula está protegido contra inundaciones por un sistema hidráulico, consistente en canales de alivio de los ríos Ulúa y Chamelecón y bordos.

Por: Juan Carlos Rivera

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El sistema de bordos que protege contra las inundaciones el Valle de Sula se encuentran en una condición de extrema vulnerabilidad pese a que en 2021 el gobierno anterior gastó más de L500 millones en reparaciones.

Tramos de bordos que serpentean los ríos Ulúa, Chamelecón y el canal Maya presentan desde pequeños agujeros que filtran agua, hasta grietas sobre la cresta que erosionan la estructura y boquetes producidos por las últimas lluvias.

La Municipalidad de La Lima, que ayer continuaba identificando las fallas, de manera preliminar tenía un registro de entre 15 y 20 fisuras que, en caso de una nueva crecida de los ríos Ulúa, Chamelecón y canal Maya, serían los puntos por los cuales entraría el agua a las comunidades.

Antes de septiembre de 2021, es decir hace un año, la administración gubernamental de Juan Orlando Hernández, por medio de la disuelta Comisión para el Control de Inundaciones del Valle de Sula (CCIVS), destinó más de L500 millones para reparar 80 kilómetros que serpentean el sistema hidráulico de protección de la región afectado por las tormentas Eta y Iota en 2021.

$!El gobierno anterior gastó más de L500 millones en la reparación de unos 80 kilómetros, pero solo en el circuito de La Lima hay más de 20 aberturas.

Santos Virgilio Laínez, nuevo alcalde de La Lima, considera que los problemas existentes en los bordos “es producto de un trabajo de mala calidad, usaron el mismo banco de tierra” de la zona inundada por esos dos fenómenos.

En una entrevista telefónica con Diario LA PRENSA, el alcalde describió alrededor de una veintena de fallas en los bordos que representan una amenaza para todo el municipio.

Sin embargo, “la más grave”, dijo, “es un tramo (boquete) de 160 metros que está en Guaruma II, dentro del municipio de Villanueva, pero que las consecuencias impactan a la Lima”. “Este boquete está abierto desde Eta y iota, pero el gobierno anterior no lo reparó porque dijo que había un problema legal con las familias que la nueva administración está solucionado”.

Laínez se siente satisfecho porque, tras realizar gestiones ante la presidenta Xiomara Castro, “de manera inmediata el Gobierno envió maquinaria” para reparar los bordos y evitar “una nueva crisis”.

“La presidenta Xiomara Castro nos visitó y se comprometió con nuestro municipio y todo el Valle de Sula. Vemos que el nuevo gobierno ha actuado de manera inmediata, mientras el anterior tardó varios meses para comenzar a reparar los bordos”, dijo.

Las autoridades locales consideran que la mayor parte del área urbana se salvó de una nueva inundación porque en mayo, con maquinaria de la Secretaría de Infraestructura y transporte (SIT) y Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), limpiaron los canales internos que cruzan el municipio.

Periodistas de Diario LA PRENSA constataron que sobre la cresta de un tramo del bordo de canal Maya, en la comunidad La Samaritana, existe una grieta de varios metros de longitud y profundidad a través de la cual el agua socava la estructura.

$!En teoría, el valle de Sula está protegido contra inundaciones por un sistema hidráulico, consistente en canales de alivio de los ríos Ulúa y Chamelecón y bordos.

José Javier Mazariesgos, un habitante del la colonia Suyapa de La Lima, que en 2021 acompañó a periodistas de LA PRENSA para observar las reparaciones, dijo esta vez que “el trabajo lo hicieron mal y por eso ahora hay inundaciones”.

“Nosotros como habitantes de estas comunidades afectadas lo dijimos en su momento que estaban haciendo mal trabajo en los bordos, pero dijeron que nosotros no éramos ingenieros”, dijo Mazariegos.

AFECTADOS

Josué Bonilla, quien se encuentra albergado en el Gimnasio Municipal de La Lima, lamenta que el gobierno anterior haya “gastado demasiado dinero para dejar con fallas los bordos”.

“La comunidad donde vivimos, la Metálica, estuvo inundada en 2020 con Eta y Iota porque se rompieron los bordos. Esta vez, con pocas lluvias que han caído, esta inundada y hemos tenido que salir. El bordo del canal Maya se rompió y por ahí entro el agua”, relató.

Mientras la familia de Mazariegos y otras de esa comunidad suplican a “Dios para que no siga lloviendo”, en las orillas del canal Maya más de 500 familias de Flores de Oriente, La Samaritana y otras comunidades viven bajo tiendas de campañas y covachas armadas con plástico “por medio a una nueva inundación”.

$!El escenario observado en comunidades rurales de La Lima, Cortés, es el mismo de finales de 2020 cuando Eta y Iota inundaron el valle de Sula.

“Nosotros tenemos como cinco días de estar aquí. Tengo miedo a que el agua entre a la colonia porque estamos entre el canal Maya y el río Ulúa”, dijo Guadalupe López (58 años).López y Martha Donaire (57), quienes son vecinas, abandonaron sus casas a inicios de la semana pasada cuando comunidades cercanas comenzaron a inundarse.

Ahora, estas dos vecinas, viven en bajo una carpa hecha con toldo azul rotulado con Samaritan’s Purse (Bolsa del Samaritano), organización que durante Eta y Iota donó estos materiales para las personas afectadas por las inundaciones.

CLAVES DE LAS FALLAS DE LOS BORDOS
  • > 1. Sistema de 900 kilómetros: El sistema hidráulico de protección del valle de Sula está compuesto por ríos y canales que transportan el agua de occidente hacia el mar Caribe. Este sistema, al mismo tiempo, tiene bordos a ambos costados que suman alrededor de 900 kilómetros. Los bordos evitan que el agua de los ríos salgan del cauce.
  • > 2. Los ríos perdieron capacidad: Los ríos y canales de alivio perdieron capacidad hidráulica porque en las últimas décadas los gobiernos no limpiaron ni dragaron los ríos con el objeto de mantener la profundidad del cauce. Actualmente, los ríos Ulúa y Chamelecón tienen menor lecho porque acumulan mayor sedimento.
  • > 3. Mantenimiento y reparación: La desaparecida Comisión para el Control de Inundaciones del Valle de Sula (CCIVS) hasta el año pasado daba mantenimiento y reparaba los bordos con dinero del gobierno central. Ahora, esa entidad, por decisión del gobierno anterior, se llama Centro de Estudios y Desarrollo del Valle de Sula.