Una sombrilla espacial para resolver la crisis climática

Científicos investigan si una gigantesca sombrilla espacial puede bloquear la radiación solar para contrarrestar el calentamiento global.

Foto: Technion Israel Institute of Technology and Asher Space Research Institute

Científicos israelíes quieren enviar una sombrilla gigante al espacio para bloquear en parte la radiación. Imagen artística.

mié 14 de febrero de 2024

Por: Cara Buckley/The New York Times

A esto hemos llegado. Con la Tierra en su punto más caliente en la historia registrada, y los humanos no haciendo lo suficiente para detener su sobrecalentamiento, un pequeño, pero creciente, número de astrónomos y físicos están proponiendo una posible solución que podría haber salido de las páginas de la ciencia ficción: el equivalente a una sombrilla de playa gigante, flotando en el espacio exterior.

La idea es crear una enorme sombrilla y enviarla a un punto lejano entre la Tierra y el Sol para bloquear una cantidad pequeña, pero crucial, de radiación solar, suficiente para contrarrestar el calentamiento global. Los científicos dicen que si se bloquea apenas un 2 por ciento de la radiación solar, eso sería suficiente para enfriar el planeta 1.5 grados centígrados y mantener la Tierra dentro de límites climáticos manejables.

La idea tiene años de estar en los márgenes de las conversaciones sobre soluciones climáticas. Pero a medida que empeora la crisis climática, el interés por los escudos solares ha ido ganando impulso y cada vez más investigadores ofrecen variaciones de ello.

Un estudio reciente encabezado por la Universidad de Utah exploró la dispersión de polvo en las profundidades del espacio, mientras que un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) busca crear un escudo hecho de “burbujas espaciales”. El verano pasado, Istvan Szapudi, astrónomo del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawai, publicó un artículo que sugería anclar un gran escudo solar a un asteroide reutilizado.

Ahora, científicos dirigidos por Yoram Rozen, profesor de física y director del Instituto de Investigación Espacial Asher en el Instituto Tecnológico Technion-Israel, dicen estar listos para construir una sombrilla prototipo para demostrar que la idea funcionará.

El tamaño de Argentina

Para bloquear la cantidad necesaria de radiación solar, la sombrilla tendría que ser de unos 2.6 millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente el tamaño de Argentina, dijo Rozen. Una sombrilla de ese tamaño pesaría al menos 2.2 millones de toneladas, demasiado para ser lanzada al espacio, dijo. Por tanto, el proyecto tendría que involucrar una serie de sombrillas más pequeñas. No bloquearían la luz del Sol, pero proyectarían una sombra ligeramente difusa sobre la Tierra, dijo.

Rozen dijo que su equipo estaba listo para diseñar un prototipo de sombrilla de 10 metros cuadrados y está buscando entre 10 y 20 millones de dólares para hacerlo. Sus partidarios advierten que una sombrilla no eliminaría la necesidad de dejar de quemar carbón, petróleo y gas, los principales impulsores del cambio climático.

La idea del parasol tiene sus críticos, entre ellos Susanne Baur, candidata a doctorado en el Centro Europeo de Investigación y Formación Avanzada en Computación Científica, en Francia. Una sombrilla sería astronómicamente costosa y no podría implementarse a tiempo, dada la velocidad del calentamiento global, afirmó. Además, una tormenta solar o una colisión con rocas espaciales podrían dañar el escudo, lo que provocaría un calentamiento rápido y repentino con consecuencias desastrosas, dijo.

Pero los partidarios de las sombrillas dicen que a estas alturas, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero no será suficiente para aliviar el caos climático, que la eliminación del dióxido de carbono ha resultado extremadamente difícil de lograr y que se debe explorar toda solución posible.

Morgan Goodwin, director de la Planetary Sunshade Foundation, una organización sin fines de lucro, dijo que la caída en los costos de los lanzamientos espaciales y las inversiones en una economía industrial espacial han ampliado las posibilidades.

La fundación propone usar materias primas del espacio y lanzar naves de escudo solar de la Luna al Punto Uno de Lagrange, un punto fijo a 1.5 millones de kilómetros de distancia. Allí, las fuerzas gravitacionales de la Tierra y el Sol se cancelan entre sí. Esto permitiría que el costo fuera mucho menor que partiendo desde la Tierra.

© The New York Times Company 2024

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