08/08/2022
07:40 PM

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Red eléctrica de Honduras registró casi 6,000 fallos en primeros 7 meses de 2022

Aunque la capacidad instalada de generación es suficiente para atender la demanda, no puede decirse lo mismo de la red de distribución.

San Pedro Sula, Honduras.

La escena es de sobra conocida: los aparatos eléctricos dejan de funcionar, los focos se apagan y todo queda a oscuras. Los apagones de energía son el pan de cada día en alguna parte de Honduras.

Ya sea que estén programados o no, el problema se repite con más frecuencia de la que nos gustaría.

Reportes del Operador del Sistema (ODS), entidad encargada de supervisar el Sistema Interconectado Nacional (SIN), muestran que se registraron en los primeros siete meses del año (del 1 enero al 20 de julio) no menos de 5,966 fallos en el sistema eléctrico de Honduras, con una media de 30 interrupciones al día, según un análisis de la Unidad de Datos de LA PRENSA Premium.

Apagones de energía 2022

Y la situación parece haber empeorado en meses recientes, pues el pasado mayo tiene el récord de la mayor cantidad de interrupciones, con 1,431 en todo el territorio nacional, con junio siguiendo de cerca en segundo lugar con 1,147, detectó este equipo.

CLAVES

1. Se calcula que el valle de Sula consume hasta el 60% de toda la energía producida por el sistema eléctrico nacional. Es a la vez la zona del país que más fuentes de suministro posee, además de las que allí se hallan.

2. El 92.4% de los abonados a la Enee se encuentran en el sector residencial. El sector comercial absorbe otro 6.6%, mientras que el resto se lo reparten el Gobierno, las industrias, los municipios y los autónomos.

3. La Enee tiene un plan de inversiones por hasta 150 millones de dólares durante los próximos dos años con el fin de ampliar el sistema de transmisión y las capacidades de distribución de subestaciones eléctricas.

Y si hay que señalar una fecha específica durante este 2022 -conforme al análisis-, esa sería el 27 de mayo, día en el que se produjo la mayor cantidad de fallos eléctricos en un solo día: 240. Esa cantidad equivale a prácticamente unas ocho veces el promedio diario de fallas, que, como ya se dijo, es de unas 30.

Según el estudio de LA PRENSA Premium, en lo que a líneas de transmisión y/o distribución se refiere, la que reporta interrupciones con la mayor frecuencia es el dispositivo SLU L361B, con 80 fallos en el análisis desde enero y pertenece a la subestación de Santa Lucía (ubicada en Choluteca). Otro dispositivo que también presentó un considerable número de fallas es el circuito VNU L391, ubicado en la subestación de Villanueva (Cortés, norte), el cual registró 69 fallos entre enero y julio de este año.

En este panorama prácticamente no queda ningún día en el que el suministro eléctrico no se haya interrumpido en alguna parte de Honduras.

Y muchos se preguntan ¿a qué obedece este problema? y ¿se solucionará alguna vez?

Sistema sobrecargado

Para tratar de hallar respuestas a estas preguntas, LA PRENSA Premium conversó con el ingeniero Lucas Ramos, gerente de Distribución de la Empresa Nacional de la Energía Eléctrica (Enee), quien resumió la causa de esta manera: falta capacidad de transmisión.

“Las redes de transmisión en general pueden seguir operándose por muchos años más. El problema está en que ya llegaron al límite de su capacidad”, explica Ramos.

En la red eléctrica de Cortés ha habido este año un promedio de 30 apagones al día.

De acuerdo con el funcionario, la mayoría de las redes (95%) de transmisión eléctrica de Honduras fueron instaladas hace muchos años y es poco lo que se ha hecho por incrementarlas.

1,900,000

Es la cantidad de abonados a la Enee, de acuerdo con el último informe estadístico emitido por la empresa estatal en enero de 2022.

“La inversión en redes de transmisión ha sido mínima y ahora estamos usando casi el límite de su capacidad”, refiere Ramos. Y agrega que cuando ese límite se alcanza entran en operación los sistemas de seguridad, los cuales desconectan los equipos para evitar que el daño al sistema pase a mayores. Es ahí cuando se produce el fallo y, en consecuencia, la interrupción en el servicio.

De acuerdo con esta explicación, los constantes fallos no se deben a una falta de capacidad de generación, sino a un creciente aumento de demanda, la que tiene problemas para ser canalizada a través del sobrecargado sistema de distribución.

Según los datos más recientes publicados por la Enee en su boletín estadístico, el pico de la demanda de energía en Honduras se mueve en torno a los 1,740 megavatios, en tanto que la capacidad instalada de generación eléctrica es de 2,829.8 megavatios (véase la nota vinculada), lo que, en teoría, debería suplir las necesidades de energía de todo el país e incluso dejar algún excedente que pudiera ser vendido en el mercado eléctrico regional.

Sin embargo, como señala el experto de la Enee, aunque “hay suficiente capacidad instalada, el problema es que no toda está disponible para generar en el momento en que se necesita”.

De esa forma, las centrales hídricas disminuyen su capacidad durante los meses de verano, cuando se reducen los caudales de los ríos que las alimentan, una situación que afecta sobre todo a las plantas generadoras que no cuentan con un embalse.

La energía eólica se reduce cuando amaina el viento y las fuentes solares no generan suficiente energía por la noche o en los días nublados.

Incluso los proyectos nuevos como Patuca III no han podido aprovechar todo su potencial debido a que no se efectuaron las inversiones en líneas de transmisión y la red actual se queda corta para aprovechar toda la energía que es capaz de producir dicha represa.Así las cosas: ¿llegará alguna vez el día en que los apagones desaparezcan o, al menos, que se mantengan al mínimo?

“Se necesitan muchos millones de dólares”, responde Ramos.

En la red eléctrica de Cortés ha habido este año un promedio de 30 apagones al día.

La estrategia para comenzar a solucionar el problema pasa por la construcción de nuevas líneas de transmisión, pero también por la compra e instalación de equipos relacionados, como transformadores de distribución, los que resultan necesarios para ampliar las capacidades de las subestaciones distribuidoras.

“Estamos desarrollando en este momento una serie de proyectos para incrementar y desarrollar la capacidad de transporte de energía”, asegura Ramos, pero para su ejecución se requiere una inversión de 150 millones de dólares (3,700 millones de lempiras) y al menos dos años para su implementación y puesta en marcha. Mientras tanto, los focos y las candelas seguirán siendo una necesidad en una sociedad que ansía “ver la luz”.

Las capacidades del sistema de generación eléctrica

El más reciente boletín estadístico publicado en enero de 2022 por la Enee indica que, de acuerdo con la capacidad de los diferentes sistemas instalados en el país, el sistema de generación eléctrica tiene una capacidad teórica de 2,829.8 megavatios.

Un 30% de esta energía se produce a través de fuentes hídricas (represas), otro 30% se produce mediante plantas térmicas que funcionan con combustibles fósiles. Un notable 18% se produce a través de la energía fotovoltaica (solar), el 8.3% corresponde a fuentes eólicas (viento), el 7.8 procede de fuentes de biomasa, el 3.7% se produce a base de carbón y solo el 1.4% a partir de fuentes geotérmicas.

Esta distribución supone una matriz eléctrica en la que dos tercios de la generación se producen a partir de fuentes renovables. Casi la mitad de la energía generada (48.8%) se consume principalmente en la región noroccidental del país, según las evaluaciones.