“Vuela alto, campeón”: Víctima de masacre en Choloma era bailarín y futbolista

Javier era originario de Santa Bárbara y fue una de las tres víctimas que dejó la masacre en Choloma.

Javier Orlando era amante del fútbol y de la danza folclórica.

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Choloma, Honduras.

Dos cosas apasionaban a Javier Orlando Zúniga, la danza folclórica y el fútbol, disciplinas que practicó hasta el final de su vida, la cual se apagó después de un tiroteo suscitado en la cancha de fútbol de la colonia Victoria, sector López Arellano.

Javier era originario de Santa Bárbara y fue una de las tres víctimas que dejó la más reciente masacre ocurrida en el país.

Fue el Grupo Folklórico Laureles del Valle el que se encargó de dar a conocer esa faceta del joven de 21 años. A través de Facebook, el grupo al que Javier pertenecía escribió: “Lamentamos la pérdida de nuestro compañero Javier Orlando y nos unimos en oración enviando nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos”.

Amante del fútbol e impulsor de ese deporte

A Javier le fascinaba ir a las canchas y jugar a su deporte favorito. Su pasión era tan grande que hace unos años, junto a un grupo de amigos, decidó crear un club de fútbol llamado “CD Cuervos”, cuya camiseta vistió y defendió en varias ocasiones.

“Te recordaremos siempre por esa felicidad que que te caracterizaba en los partidos que jugaste a nuestro lado. Vuela alto, campeón”, publicó ese club a través de Facebook.

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La masacre

Las otras dos víctimas de la masacre ocurrida ayer durante la tarde fueron Antonio Guillén (43) y Lester Daniel López, cuyo deceso se confirmó poco después de ingresar a un hospital.

De acuerdo con testigos, sicarios llegaron hasta donde estaba un grupo de personas y sin mediar palabras dispararon en reiteradas ocasiones.

Los cadáveres de Guillén y Rivera quedaron tendidos sobre el área de las graderías, mientras que López fue auxiliado por algunos de los presentes.

En la escena del crimen quedaron tirados cargadores de fusiles AK-47. Minutos más tarde, agentes de la Policía Nacional acordonaron el perímetro y después Medicina Forense levantó los cuerpos.