Fiesta, ritmo y fervor en los desfiles del 15 de septiembre en San Pedro Sula
Cadetes avanzan con paso firme portando el pabellón patrio y los institucionales durante los desfiles del 15 de septiembre en San Pedro Sula.
Exclusivo para Suscriptores
¿Ya tiene su suscripción? Únase a nuestra comunidad de lectores.
SuscríbaseGracias por informarse con
La Prensa
Alcanzó su límite de artículos
Suscríbase y acceda a artículos, boletines, eventos y muchos más beneficios, sin límite.
SuscríbaseGracias por informarse con
La Prensa
Artículo exclusivo bajo registro
Inicie sesión o regístrese para acceder al mejor contenido periodístico.
Iniciar SesiónGracias por informarse con
La Prensa
San Pedro Sula. Las calles sanpedranas se han transformado en un escenario de fiesta y fervor cívico cada 15 de septiembre. Desde tempranas horas, la capital industrial despierta entre el retumbar de los tambores, el colorido de los trajes y una multitud de ciudadanos que se desborda a lo largo de las avenidas para presenciar los desfiles patrios, parte del orgullo hondureño.
El protocolo y la solemnidad abren paso a la marcha con el despliegue de las autoridades y cuerpos de seguridad. Con paso firme y vestimentas impecables, los contingentes de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional marcan el ritmo inicial, escoltados por bandas marciales que entonan alegres piezas musicales, mientras la ciudadanía saluda ondeando pequeñas banderas azul y blanco.
El alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, junto a miembros de su corporación municipal, autoridades policiales, militares y de socorro, marcharon ondeando la bandera nacional durante el inicio de las festividades del 205 aniversario de la Independencia de Honduras.
El colorido y la diversidad cultural inundan la jornada de la mano de los estudiantes de secundaria, quienes destacan por sus vistosas representaciones folclóricas.
Jóvenes luciendo trajes alusivos a las raíces autóctonas, vestimentas elaboradas a mano con detalles artesanales y alegorías a la flora y fauna nacional marchan con gracia, rindiendo un homenaje directo a las tradiciones e identidad del país.
Danzas garífunas, Inst. 1 de Mayo.
La elegancia también tiene su espacio protagónico con el paso de los cuadros de honor, madrinas y candidatas a “Indias Bonitas”. Luciendo deslumbrantes vestidos de gala y coronas imponentes. Las estudiantes desfilan sonrientes ante la mirada atenta de las familias que no dudan en capturar el momento con sus teléfonos móviles.
La energía alcanza su punto más alto con la presentación de las pomponeras y bandas de guerra estudiantiles. Con coreografías dinámicas, pompones en tonos azul, blanco y dorado, y un contagioso ritmo percusionista, los grupos de animación contagian de entusiasmo al público, que aplaude y celebra cada una de sus sincronizadas rutinas en medio del trayecto.
A lo largo de todo el recorrido, la convivencia familiar y la algarabía ciudadana completan la estampa patriótica. Entre vendedores ambulantes que ofrecen comidas y bebidas.
También se observan niños emocionados sobre los hombros de sus padres. San Pedro Sula reafirma año con año su espíritu festivo, transformando la conmemoración de la Independencia en un verdadero encuentro de unidad y orgullo nacional.