“Mucha mala suerte, fallé”: La perturbadora confesión y comportamientos del hombre que mató a un niño en Colón

El crimen ocurrió mientras el menor descansaba en su vivienda. De acuerdo con versiones preliminares, el presunto agresor, quien ya fue detenido, padece de problemas mentales

La comunidad de Cerro Colorado, en Balfate, departamento de Colón, sigue sumida en la conmoción tras la muerte de José Ramón Gutiérrez Maldonado, un niño de 11 años. El trágico suceso ocurrió mientras el menor descansaba en una hamaca en el corredor de su vivienda.

El menor fue atacado con un arma blanca. El principal sospechoso, un hombre identificado como José Efrain Armijo, fue capturado poco después por pobladores y agentes policiales mientras caminaba desnudo y desorientado por las calles de la aldea.

Tras ser trasladado bajo custodia a las instalaciones de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), el detenido ofreció una escalofriante y confusa declaración ante los medios de comunicación locales.

Al ser interrogado sobre su identidad y sus acciones, Armijo pronunció palabras erráticas: “Dios me libre... fallé, ayúdenme”. Con la mirada perdida y visiblemente perturbado, el sujeto suplicó de manera reiterada el apoyo espiritual de la ciudadanía, manifestando: “Muchísima ayuda, lo que puedan rezarme. Necesito que me cambien”.

Durante el interrogatorio, los periodistas le consultaron directamente qué le había hecho el pequeño José Ramón para que reaccionara con tal saña. Armijo se limitó a responder de forma incoherente que todo se debió a “mucha mala suerte” y, segundos después, agregó que lo hizo “por suerte”.

A pesar de su evidente desorientación, el detenido admitió con frialdad que el ataque no fue un accidente o un hecho involuntario, confirmando explícitamente que él mismo había tomado la decisión de quitarle la vida al menor.

Las respuestas de Armijo y sus constantes ademanes de mirar al cielo denotaron un comportamiento sumamente atípico a lo largo de los cuestionamientos de la prensa. Sus respuestas incoherentes siguieron: “El sistema no ayuda” y exclamó: “¡No, mi Dios, que me libre! Lo único que quiero es alimentarme”.

Asimismo, al ser consultado si estaba bajo los efectos de estupefacientes, admitió haber consumido “malas cosas”, dejando entrever que posiblemente actuó bajo el influjo de sustancias que alteraron aún más su estado; no obstante, serán las autoridades competentes quienes determinen si el hombre se droga y su condición psiquiátrica.

La profunda consternación y el rechazo unánime unieron a parientes, habitantes de la zona, directivos y maestros de la escuela Carlos Vega, así como a las autoridades locales de la comunidad. En medio de su aflicción, alzaron la voz para demandar justicia, exigiendo que este atroz hecho no quede en el olvido.

Con el objetivo de esclarecer cómo ocurrieron los hechos, agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) continuarán con las indagaciones. Los restos del pequeño fueron trasladados a la morgue para que se le practique la autopsia de ley correspondiente.

Momento en que Armijo ingresaba bajo custodia a las instalaciones de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) en Colón; posteriormente deberá enfrentar un proceso judicial sobre el crimen del menor.

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Enfermedad mental
Menor muerto
Balfate, Colón
Policía Nacional