Cuadrillas comunitarias para evitar incendios forestales
En Atlántida y el municipio de Olanchito, Yoro, hay grandes extensiones de bosque que han sido quemados y construido carreteras.
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El verano traerá consigo una fuerte sequía que podría superar la del año anterior, según proyecciones de autoridades de protección ambiental.
Para hacer frente a los incendios forestales que pudieran ocurrir, el Instituto de Conservación Forestal (ICF) está creando cuadrillas comunitarias de primera respuesta.
La estrategia involucra a líderes comunitarios, Juntas de Agua y autoridades municipales del litoral Atlántico, de las zonas consideradas en alerta roja por quemas en esta región.
“Muchas personas se quejaron el año pasado por las fuertes temperaturas y este año van a estar más fuertes, debido al cambio climático”, recalcó Lenín Gutiérrez, director del Instituto de Conservación Forestal.
Las cuencas hidrográficas de los ríos Danto y Cangrejal, en La Ceiba, y el resto de los municipios de Atlántida y la influencia abarca la cordillera Nombre de Dios y Parque Nacional Pico Bonito.
“Es una iniciativa que tiene como fin la conformación de cuadrillas comunitarias en el área de intervención de la regional. Aquí vamos a incorporar a las comunidades, las juntas de agua y unidades municipales ambientales para que sean nuestra primera respuesta cuando tengamos incendios”, apuntó Mauricio Padilla, de Protección Ambiental de ICF.
El programa pretende dar una respuesta temprana al combate a los incendios, con el involucramiento de los pobladores, antes de que llegue personal de ICF y del Segundo Batallón de Protección Ambiental.
“A los pobladores vamos a capacitarlos, darles asistencia técnica y dotarlos de herramientas para que den respuesta de un incidente antes que nosotros lleguemos”, agregó Padilla.
Militares del Segundo Batallón Ambiental han sido asignados a proteger el bosque en el litoral Atlántico y constantemente realizan operativos.
El personal de ICF ya ha identificado los puntos más neurálgicos y vulnerables a incendios que dañan las microcuencas. Lo que se busca es estar preparados para hacer frente a siniestros durante la temporada de verano.
Entre las zonas más propensas a incendios está el cerro Pacura en Olanchito, el parque sur del Parque Nacional Pico Bonito, Piedras Amarillas, esta última es donde más incendios forestales se registraron el año pasado. Aquí el personal de protección ambiental combatió numerosos siniestros. Asimismo, toda la parte sur del municipio de Jutiapa.
“El cambio climático está afectando bastante con incendios, además otros provocados por la mano del hombre y a veces la respuesta de nosotros no es la adecuada, por la falta de logística y preparación. Queremos tener una respuesta idónea ante los incendios”, puntualizó Padilla.
Autoridades de Protección Ambiental han identificado que gran parte de los incendios forestales son causados por humanos. Entre estos, están los agricultores que queman el bosque para sembrar sin una supervisión y control. Las llamas terminan extendiéndose a varias hectáreas de bosque en los alrededores.
Para evitar más daños al bosque, autoridades han venido capacitando a los campesinos para realizar dicha labor.
“Es parte de nuestra cultura de usar el fuego para limpiar para después las cosechas. Hemos estado trabajando con ellos dándoles capacitaciones de como hacer las rondas y utilizar el fuego para evitar que se pase al área forestal”.
De acuerdo a un boletín elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas, entre 2019 y 2024, unas 224,030 hectáreas de bosque fueron devoradas por incendios forestales en el país.