José Isaí presumió el mortero que luego acabó con su vida

El pequeño pedía dinero en las calles y con lo que hizo el 24 de diciembre compró el cohete. Por pelearlo con otro niño lo agarró pensando que estaba apagado

De los niños que piden en la avenida júnior, José Isaí es el segundo pequeño que muere en este año. Él presenció cuando otro vecinito fue atropellado en el lugar en abril del 2022.

Fotos: Moisés Valenzuela

El 8 de abril del 2022, Juan Jesús Martínez murió atropellado en la avenida júnior. Ese pequeño de 6 años andaba con el mismo grupo de niños con el que José Isaía pedía todos los días en el lugar.

José Isaí presenció el momento en que Juancito murió ese fatídico día de abril.

Foto: Moisés Valenzuela

El pequeño José Isaí a sus nueve años salía todos los días con un grupo de niños a pedir a la intersección de la avenida júnior con la Juan Pablo Segundo, frente a una gasolinera.

Foto: Moisés Valenzuela

El 25 de diciembre, pasados unos minutos de la medianoche, en los festejos de la Navidad, el pequeño José Isaí Córdoba murió de forma trágica en los bordos de la colonia Guadalupe, luego de que un mortero estallara en su cuerpo.

Vecinos de Isaí contaron que el fatídico día de su muerte, el niño había andado presumiendo el gran mortero que luego acabaría con su vida.

Muy temprano en la mañana del 24 de diciembre Isaí se presentó a la gasolinera en donde limpiaba vidrios juntos con otros menores.

A eso de las 7:00 pm, un vecino del lugar, le contó a un periodista de LAPRENSA.HN que el niño pasó con una mochila y una bolsa en la que llevaba el mortero “tumbacasa”.

“Me dijo que le había costado 300 lempiras, lo llevaba entre sus brazos”, contó el joven que pidió no ser identificado.

“¿Qué llevás ahí?”, le preguntó el vecino a Isaí, quien era muy admirado en el lugar por la valentía con que afrontaba la vida a sus 9 años. “Mirá”, contestó el niño mientras mostrando el potente artefacto.

Ya cuando eran las 12 de la medianoche y cuando sonaban los petardos en el lugar, Isaí encendió el mortero. “Dijo que él lo iba a encender”, contó otro testigo.

“Pasaron unos segundos y el mortero parecía que estaba apagado, otro niño quiso agarrarlo y él le dijo: ´cuidadito lo agarrás que es mío´, lo tomó y se los puso en medio de su brazo izquierdo, solo había dado unos paso cuando el mortero explotó”.

La explosión fue tan fuerte que una de las manos del pequeño fue cercenada y fue a dar a unas cincos casa de donde quedó su cuerpo de Isaí.

Medicina Forense llegó a las 3:00 am para hacer el levantamiento del cuerpo de José Isaí Córdoba.

Temprano en la mañana del 25 su cuerpo fue velado en su casa en los bordos que colindan las colonias Guadalupe, Villaflorencia y la Honduras.

El lunes 26 de diciembre, Isaí fue enterrado, mientras las autoridades investigan la complicidad de mayores que actuaron de forma negligente ya que no existe explicación de cómo un menor tuvo acceso a un artefacto tan peligroso.

Exclusivo para Suscriptores

¿Ya tiene su suscripción? Únase a nuestra comunidad de lectores.

Suscríbase

Gracias por informarse con
La Prensa

Alcanzó su límite de artículos

Suscríbase y acceda a artículos, boletines, eventos y muchos más beneficios, sin límite.

Suscríbase

Gracias por informarse con
La Prensa

Artículo exclusivo bajo registro

Inicie sesión o regístrese para acceder al mejor contenido periodístico.

Iniciar Sesión

Gracias por informarse con
La Prensa