Arsenal no falla y sella el billete a semifinales de la Copa de la Liga con una goleada
Exclusivo para Suscriptores
¿Ya tiene su suscripción? Únase a nuestra comunidad de lectores.
SuscríbaseGracias por informarse con
La Prensa
Alcanzó su límite de artículos
Suscríbase y acceda a artículos, boletines, eventos y muchos más beneficios, sin límite.
SuscríbaseGracias por informarse con
La Prensa
Artículo exclusivo bajo registro
Inicie sesión o regístrese para acceder al mejor contenido periodístico.
Iniciar SesiónGracias por informarse con
La Prensa
El Arsenal no falló y volverá a disputar, tres años después, las semifinales de la Copa de la Liga, tras golear este martes por 5-1 al Sunderland, conjunto de la tercera categoría del fútbol inglés, en un encuentro en el que destacó la actuación del joven delantero Eddie Nketiah, autor de un triplete.
Un claro triunfo que confirmó la línea ascendente de los de Mikel Arteta que encadenaron su cuarta victoria consecutiva en los últimos diez días. Y eso que el preparador español no dudó en introducir hasta nueve cambios con relación al once que ha permitido a los “gunners” escalar hasta la quinta plaza de la Liga inglesa, tras derrotar al Leeds, al West Ham y al Southampton en las dos últimas semanas.
Un novedoso equipo que no mermó el rendimiento del conjunto londinense que antes de alcanzar la media hora de juego ya vencía por 2-0, gracias a los tantos de Eddie Nketiah, que abrió el marcador a los 17 minutos, y del marfileño Nicolas Pépé.
El marcador hacía prever una plácida noche para el Arsenal, que cuando más dominaba, se vio sorprendido por el Sunderland, que recortó la diferencia (2-1) a los 31 minutos con una fulgurante contra culminada por el galés Nathan Broadhead.
Pero el “hambre” de jóvenes como Nketiah, que sentenció la contienda con dos goles (4-1) en los primeros quince minutos de la segunda mitad, permitió a los de Mikel Arteta reconducir rápidamente la situación.
Una circunstancia que permitió al técnico español dar minutos a jóvenes promesas como Charlie Patiño, de tan sólo 18 años y de padre español, que no desaprovechó la oportunidad para estrenarse como goleador en el fútbol profesional al firmar en el 91 el definitivo 5-1.