“No desperdiciemos este tiempo en vacaciones o en diversión”
La primera jornada de importancia fue ayer, cuando se recuerda el Domingo de Ramos. Fotos: Melvin Cubas y José Cantarero.
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Centenares de católicos acompañaron la procesión del Domingo de Ramos, que coordinó la catedral metropolitana San Pedro Apóstol, dando el inicio oficial a la Semana Santa.
La feligresía católica con sus ramos en manos acompañó los cuadros vivos que se desarrollaron a lo largo de la procesión.
Niños, jóvenes, adultos y ancianos desde tempranas horas se desplazaron a las diferentes iglesias para acompañar la procesión del Domingo de Ramos, que anuncia la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
En la Capital Industrial, la celebración de la Palabra y la bendición de las palmas comenzó en el instituto María Auxiliadora, y desde allí partió la procesión hacia la catedral metropolitana para celebrar la solemne eucaristía de Domingo de Ramos y de la pasión de Jesucristo, presidida por el arzobispo Miguel Lenihan.
Durante la misa, el clérigo instó a los fieles a renovar su fe en Jesús y tomar estos días de Semana Santa para reflexionar y vivir conforme vivía el hijo de Dios, amando al prójimo y haciendo el bien. “No desperdiciemos este tiempo en vacaciones o en diversión, es una semana de fe y meditación. La mejor manera de vivir la Semana Santa es con fe y profundamente, uniendo al calvario y sufrimiento de Jesús”, expresó Lenihan.
El arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, lideró la celebración eucarística en el atrio de la catedral metropolitana San Miguel Arcángel en Tegucigalpa.
Durante la homilía, el arzobispo lanzó un desafío social y personal, instando a conocer a Jesús como medio para conocernos a nosotros mismos.
Hizo hincapié en que las palmas no deben ser motivo de glorificación personal, sino de adoración a Dios. Nácher destacó la importancia de aprovechar la oportunidad de celebrar con fervor los actos litúrgicos, reflexionando sobre la fidelidad, la verdad y el perdón enseñados por Jesús en contraposición a la manipulación y violencia del mundo actual.
En ciudades como Tocoa, La Esperanza, Choluteca, Danlí, Comayagua, Juticalpa, Santa Rosa de Copán, Santa Bárbara, entre otras, la procesión del Domingo de Ramos estuvo concurrida de feligreses.
Con la llegada de una nueva Semana Santa, miles de fieles se reúnen a lo largo del mundo para conmemorar los últimos días de vida de Jesucristo.