Hombre ultimado por militares era amante del Olimpia y cabezales

A Ricardo Umaña le dispararon en un retén en los Bajos de Choloma. Ocho militares y 11 armas ya fueron puestos a orden de las autoridades.

El féretro de Ricardo fue llevado al cementerio en un cabezal. Su padre lamenta su muerte.

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San Pedro Sula

Don Ricardo Umaña asegura que no descansará hasta que las autoridades policiales procesen y encarcelen al militar responsable de haber disparado el arma que mató a su hijo Ricardo Alberto Umaña Gómez (de 37 años) en un retén en el desvío de los Bajos de Choloma la tarde del 19 de mayo.

La muerte del cholomeño ha causado conmoción entre la población hondureña, debido a que aseguran que el proceder de los miembros de la Policía Militar del Orden Público a cargo del retén no fue el correcto y por ende deben pagar por el crimen.

Umaña murió de un balazo en la parte de atrás de su cuello luego de que, según explicaron los familiares a LA PRENSA, problemas en los frenos del vehículo en el que se transportaba junto con su esposa y su hijo de 10 años le impidieron detenerse al llamado de parada de los efectivos militares que realizaban el operativo fijo.

Fue eso lo que los motivó a disparar al menos 14 balazos, de los cuales dos impactaron en el carro turismo color negro del infortunado, quien trabajaba como conductor de cabezales y era residente del municipio de Choloma.

“Hasta ahora, las autoridades no me han informado nada. Lo que sí sabemos es que hay ocho militares detenidos y varias armas decomisadas. Nosotros desde el mismo día interpusimos la denuncia, le tomaron las declaraciones a mi nuera y me dijeron que con eso bastaba, pero necesitamos que se investigue para que la muerte de mi hijo no quede en la impunidad como muchas otras muertes en el país. No descansaré hasta que capturen a los responsable”, relató don Ricardo.

El acongojado padre alega que los militares no contaban con nada que indicara que se trataba de un retén, ya que no había conos ni rótulo, y tampoco usaban chalecos, y que en todo caso lo que tuvieron que hacer era una persecución, no disparar sus armas. Además, asegura que la escena fue modificada por los militares al mover el vehículo y levantar los casquillos.

José Coello, portavoz de las Fuerzas Armadas, confirmó que son ocho militares los detenidos y que efectivamente no pusieron en práctica el manual de uso de la fuerza que rige a la institución. “Las Fuerzas Armadas es la más interesada en que se investigue este caso lamentable, ya que nuestro lema es velar por la seguridad de los hondureños. Es por eso que como entidad ya pusimos a la orden de las autoridades correspondientes a los ocho militares que participaban del retén, al igual que las 11 armas de fuego; entre ellas, seis fusiles y cinco pistolas”, dijo, al tiempo de recalcar que este es un hecho aislado y que los miembros militares son constantemente capacitados para actuar en este tipo de situaciones. Reconoció que disparar no fue lo que se tuvo que hacer, sino la persecución del carro y determinar porqué no se detuvo.

El cuerpo de Ricardo Umaña fue sepultado a las 2:30 pm del martes en el cementerio general de Choloma. El féretro fue transportado en un cabezal y él llevaba la camisa del Olimpia, algo que en vida solicitaba a su familia, ya que era un amante olimpista y de los cabezales.

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