Francisco Oropesa trató de huir a México, confiesa su esposa
Francisco Oropesa “se bañó y durmió en la casa y ella fue a una tienda cercana a comprarle dónuts”, reveló su esposa de Divimara Lamar Nava.
El mexicano Francisco Oropesa, acusado por el asesinato de cinco hondureños en Cleveland, Texas, intentó huir a México.
La esposa de Oropesa, lo reveló en Divimara Lamar Nava, de 53 años, la primera comparecencia ante un juez.
Ella testificó que su marido llegó ese mismo día a la casa a la 1:30 de la madrugada.
En la audiencia, la fiscalía leyó detalles de lo ocurrido durante la captura de Oropesa en una vivienda ubicada en el 16322 Summer Hollow Dr., en Conroe.
Los agentes llegaron a esta dirección, se encontraron con Lamar Nava, a quien identificaron como esposa del fugitivo.
Ella autorizó a los oficiales para que registraran la propiedad y fue cuando descubrieron a Oropesa y lo arrestaron.
Tras el arresto del sospechoso, la esposa fue detenida y un agente especial la interrogó.
“Declaró que él se bañó y durmió en la casa y ella fue a una tienda cercana a comprarle dónuts”, se escuchó decir a la funcionaria de la fiscalía.
Lamar Nava admitió que ella fue en persona a llevarle un mensaje de Oropesa a un primo de él que vive en Conroe.
“En el mensaje, les solicitaba asistencia para llevarlo a México, pero los primos advirtieron que no lo ayudarían”, dijo la fiscalía.
Lamar Nava admitió que sabía que Oropesa era buscado por las autoridades mientras estaba con él en la casa donde lo capturaron.
Los investigadores habían interrogado a Lamar Nava y le habían informado que estaban buscando a su esposo y que había una orden de arresto en su contra.
Oropesa había sido deportado cuatro veces de Estados Unidos antes de volver a entrar irregularmente en el país la última vez.
El viernes por la noche Oropesa estaba disparando en el jardín de su casa con un fusil AR-15 cuando uno de sus vecinos (hondureños) se le acercaron y le pidieron que dejara de hacer ruido porque era muy tarde y la familia, incluidos unos niños, no podía conciliar el sueño.
Oropesa respondió irrumpiendo en la vivienda de sus vecinos para dispararles en el cuello y la cabeza, como si se tratara de una “ejecución”, según ha descrito la oficina del alguacil.
Dentro de la casa había diez personas y cinco perdieron la vida. Los fallecidos son Daniel Enrique Lazo, de 9 años; Sonia Argentina Guzmán, de 25 años; Diana Velásquez Alvarado, de 21; Obdulia Molina Rivera, de 31, y José Jonathan Cáceres, de 18 años.
Wilson García, superviviente de la masacre que perdió a su hijo y a su esposa, declaró este lunes ante la prensa que la escena “fue horrible” y que ahora se siente como estar muerto en vida.
Según relató, las víctimas murieron protegiendo de las balas a sus dos otros hijos, de un año y medio y de un mes, respectivamente. García tuvo que escapar por la ventana y el agresor fue tras él, pero no lo encontró dado que se escondió entre unos pinos.
Oropesa y su esposa Divimara Lamar Nava se les asignó una fianza de 7,5 millones y 250,000 dólares.
2023/05/0418:46H. / Redación Web
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Texas
Hondureños asesinados
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Francisco Oropesa