Demencia, encadenada y muerte de su bebé: el drama de Petronila
La joven hondureña vive encadenada debido a su agresividad en un marginado sector de San Pedro Sula.
Doña María Elena Guillén tiene tres años de estar sufriendo con su hija Petronila Guillén Méndez a quien se ha visto obligada a encadenar en una galera por su agresividad causada por la demencia que padece.
Fotografías: DIARIO LA PRENSA
La galera donde se encuentra Petronila, de 38 años, está en los bordos de la colonia San Juan del sector Lomas del Carmen alejada de la casa donde vive su madre y de las otras viviendas colindando con un crique.
Los dos pies de la fémina están inmovilizados con la cadena asegurada con un candado, estilo grillete. En el otro extremo la cadena está atada a uno de los cuartones de la galera con otro candado.
En la noche doña María Elena, quien tiene 80 años, se queda en la galera para estar pendiente de su hija donde hace fogatas con zacate para tener un poco de calor y ahuyentar los zancudos. “En la noche allí estoy con ella porque es mi hija y no puedo dejarla sola. Me duele en el alma verla así. Es un sufrimiento para ella y para mi mirarla así”, expresó la anciana al tiempo que las lagrimas le bañaban su rostro parada frente a la galera donde pasa Petronila sentada y acostada en el suelo.
“Le doy de comer cuando quiere y cuando no me la bota, me tira el café y la comida”. dijo la octogenaria quien reveló que la casa donde ella pasa está de posada porque es de un hijo suyo ya que su vivienda la perdió con las llenas.
“Yo quiero que me ayuden para sacarla de aquí y llevarla para un lugar donde me le den un tratamiento y que esté internada”, clamó la anciana. Doña María Elenar refirió que su hija tiene tres años de estar en su condición de locura y hace un año la tuvo que encadenar porque caminaba “haciendo desordenes y me la podían matar. Ella es agresiva y ya me ha golpeado varias veces”.
Manifestó que antes de sufrir la demencia era una muchacha “trabajadora, era bien linda y no era malcriada es la enfermedad que la tiene así”.
“Cuando trabajaba era responsable y yo le aseguro que una refrigeradora altota que teníamos me la llenaba de comida, pollo, carne, hot dog y me traía de todo en la provisión y también me dejaba el pisto para que fuera a comprar arroz y la maseca “, relató la octogenaria.
La madre de Petronila indicó que cuando la sacaron de su lugar de trabajo se la llevó una muchacha a trabajar y de “allí se salió y se fue para Colón a trabajar y ya cuando vino de allá decía que la seguían y que había perdido la memoria”.
Manifestó que en Colón su hija se metió a vivir con un señor “que la convenció y estuvo con él un año y de allá ya venía embarazada y la niña se le murió en el hospital Mario Catarino”.
Doña María Elena supone que a su hija le “hicieron un mal” para causarle la demencia.
El caso es en los bordos de la colonia San Juan del sector Loma del Carmen.
2022/11/2200:06H. / Redacción
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