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EEUU provoca a Siria y Rusia con nuevas sanciones

Washington alista nuevo castigo para Moscú, que envió refuerzos a Siria tras bombardeos de la coalición.

Washington, Estados Unidos.

El pulso entre Estados Unidos y Rusia por Siria aumenta de tono. Tras desafiar abiertamente a Rusia con un ataque aéreo contra Damasco, fiel aliado del Kremlin, Washington vuelve a la carga con nuevas sanciones contra Moscú en relación con el presunto uso de armas químicas por parte de tropas del gobierno de Bachar al Asad, anunció ayer la embajadora de EUA ante la ONU, Nikki Haley.

La embajadora advirtió que las sanciones, que también alcanzan a empresas sirias, serán dadas a conocer este lunes por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steve Mnuchin, y agregó que “apuntarán directamente a todo tipo de empresas que se ocupan de equipamientos vinculados a Asad y a la utilización de armas químicas” en Siria.

Investigadores de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (Opaq) comenzaron a investigar ayer el presunto ataque químico del 7 de abril que mató a decenas de personas en Duma, cerca de Damasco, que motivó el bombardeo con misiles contra el régimen sirio por parte de Estados Unidos, Francia y Reino Unido el pasado viernes.

Según medios estadounidenses, el presidente Donald Trump quería perpetrar un ataque de mayor envergadura, pero el secretario de Defensa, el general retirado Jim Mattis, lo convenció de limitar el bombardeo por temor a provocar una confrontación más grave con Moscú.

Las imágenes muestran el antes y después de los ataques que destruyeron sitios sospechosos de albergar armas químicas en Siria.


Ofensiva diplomática

La precisa operación militar, dirigida contra tres instalaciones en las que presuntamente había armas químicas, se ganó el rápido repudio de Rusia, pero un intento de Moscú de que los ataques fueran condenados en el Consejo de Seguridad se quedó corto.

Trump y sus aliados ordenaron la rápida misión militar de una noche sobre objetivos en Siria en respuesta a las sospechas de un ataque con armas químicas ocurrido hace una semana en el enclave rebelde de Duma, que dejó más de 40 muertos.

Washington cree que en el ataque del 7 de abril fueron usados gas sarín y gas cloro, según dijo un funcionario a la prensa. Tanto el régimen de Bashar al Asad como su aliado Rusia han negado responsabilidad. Moscú tildó de “acciones agresivas” el ataque de occidente, pero aún no respondió militarmente.

Haley advirtió en la ONU que no están descartadas nuevas acciones contra Asad.

“Hablé con el presidente y dijo que ‘si el régimen sirio usa su gas venenoso de nuevo, Estados Unidos tiene sus armas preparadas y cargadas para atacar otra vez’”, dijo Haley en la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad.

En tanto, EEUU y sus aliados iniciarán este lunes las negociaciones sobre un proyecto de resolución estadounidense, francés y británico que busca que se investiguen los ataques con armas químicas en Siria.

El texto también pide envíos libres de ayuda humanitaria a Siria y demanda que Damasco se involucre en pláticas de paz bajo el amparo de la ONU.

EEUU y sus aliados bombardearon tres instalaciones, que previamente habían sido evacuadas, en las que presuntamente había armas químicas, en el centro de Damasco.


Caos global

Por su parte, el presidente ruso Vladimir Putin advirtió ayer que si Washington o las potencias occidentales toman nuevas acciones contra Siria se producirá “inevitablemente” un caos en las relaciones internacionales.

Moscú ya había advertido que los ataques tendrían consecuencias, sin embargo, esta es la primera vez que Putin lanza amenazas directas contra EEUU si insiste en tomar nuevas acciones contra Asad.

“Vladimir Putin, en particular, hizo hincapié en que si continúan tales acciones cometidas en violación de la Carta de Naciones Unidas, conducirán inevitablemente a un caos en las relaciones internacionales”, aseveró un comunicado del Kremlin.

Según el texto, durante una conversación telefónica con su homólogo iraní, Hassan Rouhani, ambos mandatarios coincidieron en que los bombardeos del pasado sábado contra Siria dañaron la posibilidad de una resolución política del conflicto en ese país.

Previamente al bombardeo, Rusia había amenazado con la posibilidad de una conflagración bélica si Estados Unidos agredía a Damasco.

El embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, advirtió la semana pasada que no se podía descartar la posibilidad de que se desatara una “guerra” entre su país y Estados Unidos, si Washington se decidía a lanzar un ataque contra Siria.