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EEUU cancela el TPS para más de 250.000 salvadoreños

El Washington Post adelantó que el Gobierno de Trump no renovará el TPS para más de 250 mil salvadoreños que quedan al borde de la deportación.

Activistas y funcionarios del Gobierno salvadoreño pidieron a Trump extender el TPS. //EFE.
Activistas y funcionarios del Gobierno salvadoreño pidieron a Trump extender el TPS. //EFE.

Washington, Estados Unidos.

Estados Unidos decidió no renovar el Estatus de Protección Temporal (TPS) a más de 250.000 salvadoreños beneficiados por este programa, según adelantó hoy el diario Washington Post.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) cancelará este lunes el programa y dará hasta septiembre de 2019 para que los inmigrantes salvadoreños abandonen el país o busquen una salida legal a su situación.

Ante la eliminación de este beneficio, reanudado consecutivamente desde su expedición tras el terremoto de 2001 en El Salvador por periodos de 18 meses y que vence el próximo 9 de marzo, 262.528 salvadoreños engrosarán las filas de indocumentados, perderán su capacidad de vivir y trabajar legalmente en el país.

Sin el programa, estos salvadoreños tendrán que volver a su país de origen -la mayoría tras alrededor de 20 años en EEUU, tratar de buscar otra vía para su regularización o arriesgarse a la deportación si se quedan como indocumentados.

El Gobierno de El Salvador, la comunidad salvadoreña en Estados Unidos y activistas proinmigrantes vienen batallado sin descanso en los últimos meses para el mantenimiento del TPS o al menos para su prórroga por seis meses, como el Gobierno hizo con el programa para los hondureños.

Sin embargo, el Ejecutivo de Trump, según el Washington Post, ha decidido aplicar su marcada línea dura migratoria y terminar con el programa para los salvadoreños, tras haber hecho lo mismo con el beneficio para los nicaragüenses y los haitianos.

Ofensiva migratoria

El Gobierno de Donald Trump anunció el año pasado la cancelación del programa DACA que protege de la deportación a inmigrantes indocumentados llegados en la infancia, a partir del próximo mes de marzo, y los TPS de nicaragüenses y haitianos, a partir de enero y julio de 2019, respectivamente.

De igual forma, revisará el otorgado a unos 60,000 hondureños en julio, cuando vence una extensión de seis meses que se les otorgó.

Lea más: EUA extiende por seis meses el TPS para Honduras

En el caso de los salvadoreños, el TPS otorgó un permiso de trabajo y la exención de deportación a 262.528 ciudadanos, algunos de los cuales han logrado legalizarse permanentemente o se les ha revocado el permiso, según datos actualizados del Instituto de Política Migratora (MPI, en inglés).

EEUU decidió conceder esta protección a los salvadoreños que estaban en el país en febrero de 2001 tras los devastadores huracanes que sufrió ese año, pero la medida dio protección migratoria a otros nacionales que habían llegado décadas antes (en los años 1980 y 1990) huyendo de la guerra civil y sus consecuencias.

Bajo la Presidencia del republicano George H.W. Bush (1989-1993), el Congreso de EE.UU. estableció un procedimiento que permite al Gobierno otorgar, de manera extraordinaria, un permiso temporal de residencia y trabajo a los nacionales de países afectados por conflictos bélicos, epidemias o desastres naturales: el TPS.

Ese permiso no abre ninguna vía para la residencia permanente ni ningún otro estatus de regulación migratoria, por lo que si el Gobierno de Estados Unidos decide no prorrogarlo, sus beneficiarios tienen que regresar a su país de origen o enfrentarse a la deportación si se quedan como indocumentados.

El argumento de los defensores de mantener el TPS 17 años después de los terremotos por los que fue otorgado es que las condiciones en El Salvador, con alta pobreza y criminalidad, no han mejorado para que sus emigrantes en Estados Unidos regresen. EFE