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El Gobierno clausurará este día el viejo presidio de Santa Bárbara

El penal quedó vacío ayer luego que el Instituto Nacional Penitenciario trasladara a los últimos 199 reclusos que habían quedado.

Elementos de la Policía Militar ayer cuando ingresaban al centro penal para trasladar a los últimos reclusos a Lempira y Francisco Morazán.
Elementos de la Policía Militar ayer cuando ingresaban al centro penal para trasladar a los últimos reclusos a Lempira y Francisco Morazán.

San Pedro Sula, Honduras.

El presidio de Santa Bárbara, el más antiguo del país, se convertirá en la segunda cárcel cerrada por el Gobierno de Honduras debido a las condiciones inhumanas en las que purgaban las penas los reclusos.

El Instituto Nacional Penitenciario de Honduras (INP) trasladó ayer en camiones militares a los últimos 199 reclusos a los presidios de Francisco Morazán y Lempira.

El pasado 15 de octubre, la administración de Juan Orlando Hernández clausuró el presidio de San Pedro Sula y el martes anunció que, junto con la Municipalidad, invertirá L130 millones en la construcción un “complejo multipropósito”.

Donde antes funcionó la llamada “universidad del crimen” de San Pedro Sula habrá un parque, área deportiva, un centro cultural, biblioteca y una escuela técnica.

La Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) anunció que gestionará L10 millones para aportarlos al proyecto.

En Santa Bárbara, los habitantes, quienes durante muchas décadas solicitaron el traslado de este centro penal, verán este día el sueño hecho realidad cuando las autoridades coloquen el rótulo de “clausurado”, como ocurrió en San Pedro Sula.

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En un comunicado de prensa emitido ayer, el INP informó que “este traslado obedece al cierre del centro penitenciario que había anunciado el presidente Juan Orlando Hernández con la intención de mejorar las condiciones de vida de las personas que residen en los alrededores”.

En este presidio, construido por la administración de Tiburcio Carías Andino (1932-1949), ocurrieron tres incendios en la última década, muertes y fugas de reclusos.

Juan Alvarado, alcalde de Santa Bárbara, califica de “excelente” la decisión que tomó el Gobierno al eliminar el presidio del centro de la ciudad. “Eso es algo positivo para el municipio. Ahora vamos a tomar posesión del edificio porque es propiedad municipal.

En cabildo abierto le vamos a consultar a los habitantes sobre qué quieren que se construya allí, si un centro comercial, un centro cultural u otra cosa”, expresó Alvarado, quien espera ayuda del Gobierno.

Sin embargo, Alvarado lamenta que hayan trasladado a los reos de ese presidio a otros municipios, pues según él, “los debieron llevar a la cárcel de Ilama, que está más cerca para los familiares”.