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Por cada día sin clases, la Unah pierde L4 millones

Diputado de la Comisión de Educación solicitará reunión con los estudiantes de la Unah esta semana.

Hay más de 90,000 estudiantes matriculados en la Unah.
Hay más de 90,000 estudiantes matriculados en la Unah.

Tegucigalpa, Honduras.

Por cada día de clases que no se imparte por completo en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) se pierden unos 4 millones de lempiras, calculó Julio Raudales, vicerrector de este centro de educación superior.

El cálculo incluye los centros regionales que han sido paralizados; sin embargo, en los últimos días se han retomado las clases y las pérdidas han disminuido.

El vicerrector indicó que el monto anterior obedece a pagos de docentes, a quienes se les cancela el sueldo completo aunque no hayan impartido las clases.

Las protestas iniciaron el 19 de junio en Ciudad Universitaria, luego las acciones se extendieron a algunos centros regionales.

Durante esta semana se han retomado las clases en algunas facultades y solo se mantienen algunos edificios tomados.

Los universitarios de las diferentes carreras han optado por votar para definir si apoyan o no el cierre de edificios.

Los estudiantes de Derecho se pronunciaron a favor de que no continúe la interrupción de clases en la carrera.

Y ayer los universitarios de la Facultad de Ciencias Económicas siguieron el mismo camino, informó Martín Montoya, estudiante de esta facultad.

Los miembros del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU) advirtieron que las tomas de edificios continuarán en las demás carreras.

Reunión

Darío Banegas, miembro de la Comisión de Educación del Congreso Nacional, anunció que solicitará una reunión con los universitarios para dialogar sobre la situación de la Unah.

El MEU presentará una propuesta en la cual piden una Junta de Transición, igual iniciativa tiene la diputada Waldina Paz.

Pero diversos sectores coinciden en que es a través del diálogo que se pueden llegar a un acuerdo.

A esta posición se sumó ayer la Alianza por la Paz y la Justicia (APJ) quien se pronunció ante la problemática de la alma mater. Esta organización consideró que “la reforma universitaria no debe retroceder, no puede ser revertida por ningún interés ideológico o político-partidista”.

Consideran que la acción del cambio no puede detenerse, ni los logros alcanzados deben anularse y mucho menos volver a un pretérito en el cual la anarquía, mediocridad e incertidumbre imperaban en la Unah. En ese contexto, la ASJ apeló a que todos los sectores de la comunidad universitaria puedan avanzar en el proceso de diálogo y consenso para solventar crisis.