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Pymes hacen exportaciones más ágiles con Unión Aduanera

La estrategia representa menos costo, tiempo y trámites para los dos países.

La Fyduca entra en vigor en menos de un mes.
La Fyduca entra en vigor en menos de un mes.

San Pedro Sula, Honduras.

La Unión Aduanera es una ventana para que las pequeñas y medianas empresas, tanto de Honduras como de Guatemala, encuentren un mercado para vender y abastecerse.

Unas 60 personas, entre exportadores, importadores y agentes aduaneros, asistieron ayer a la CCIC para la capacitación sobre el llenado de la factura y declaración única centroamericana (Fyduca) de la Unión Aduanera entre Honduras y Guatemala.

La misma estuvo a cargo de la Sieca, Desarrollo Económico, SAG y SAR, y apoyada por el Cohep, CCIT y CCIC.

Entre los asistentes destacó Mario Pagoaga, presidente de la Cooperativa Cafetalera Triniteca, quien aseguró que este proceso de integración les permite exportar café embolsado a Guatemala, para luego a El Salvador y Belice.

“El mercado no solo es Europa y Estados Unidos, a veces el mercado lo tenemos cerca y no nos damos cuenta”, dijo.

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La Fyduca será obligatoria a partir del primero de marzo, que es un avance al perfeccionamiento de los instrumentos de la Unión Aduanera que inició en junio de 2017.

En palabras de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana, la Fyduca es el documento legal electrónico que sirve para documentar las transferencias (antes exportaciones) y adquisiciones (antes importaciones) de mercancías con libre circulación, que se comercialicen entre contribuyentes del IVA de Guatemala e impuesto sobre ventas (ISV) de Honduras.

“Los usuarios ya no pasarán por el puesto de control, si no por el de facilitación que va a significar menos tiempo y, por ende, menos costos”, explicó Helui Castillo Hung, oficial de Política Comercial del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).

Las aspiraciones de integración centroamericana tienen más de cincuenta años, hasta que Honduras y Guatemala dieron una profundización al proceso, logrando homologar documentos, que al final representan menores costos, trámites y tiempos para el sector privado.

El Salvador, que se incorporó a finales de 2017, observará durante dos años cómo avanza el proceso entre los países que ya forman esta unión.