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Beba el agua que su cuerpo necesita

Los hombres y las mujeres requieren distintas cantidades de ese líquido vital. Conozca cuál es la dosis diaria ideal

hydration concept. a young woman drinking a bottle of water.
hydration concept. a young woman drinking a bottle of water.

California, Estados Unidos

En la época de verano y todo el año nuestros cuerpos nos piden agua. No podemos vivir sin ella. ¿Pero cuánta agua necesitamos realmente tomar para mantenernos saludables?

La respuesta puede ser complicada. “Es difícil determinar una cantidad exacta porque varía según la edad, dónde vive, si [el lugar] es cálido y húmedo, o frío y seco. Si uno es hombre o mujer, más activo o menos activo”, dijo Ilyse Schapiro, una dietista certificada con consultorios de servicios de nutrición en Nueva York.

Hay estudios que han mostrado que el agua mantiene la mente y el cerebro saludables, que traslada nutrientes, que remueve desecho, que regula la temperatura corporal y que mantiene la función de las células. Aunque el total de la cantidad varía por edad, género y forma de cuerpo, el agua conforma entre 55 por ciento a 78 por ciento del contenido de nuestros cuerpos.

La Junta Directiva de Alimentos y Nutrición del Instituto de Medicina, una entidad federal, aconseja tener un equilibrio de ingestión saludable para hombres y mujeres adultos. Sugiere que los hombres consuman aproximadamente 3,7 litros diarios. Eso equivale a unos 15 vasos de 8 onzas. Las mujeres deben consumir 2,7 litros, unos 11 vasos. El doctor Michael Sayre, un médico especializado en emergencias en el Centro Médico Harborview en Seattle, dijo que la mayoría de la gente puede y debe escuchar lo que pide el cuerpo y lo que pide el cerebro.

“El cerebro regula eso muy bien”, comentó Sayre, quien imparte clases de medicina de emergencias en la Universidad de Washington. “En cuanto a prevenir [condiciones] como la insolación, se da por lo regular porque las personas ignoraron las señales de sed o no podían responder a ellas porque estaban físicamente discapacitados, o estaban en un entorno en el que no tenían acceso a agua”.

La deshidratación puede desenvolverse unas pocas horas después de hacer ejercicio riguroso o de estar expuesto a condiciones de calor extremo. La fatiga, los dolores de cabeza, los mareos, la somnolencia y la resequedad bucal pueden todos ser indicadores de deshidratación.