Más noticias

Honduras: hallan destruida y saqueada avioneta en Puerto Lempira

Las autoridades encontraron los restos de la aeronave en la que viajaban Ottoman Rivera, Wilmer Padilla, Elvin Oyuela y Jorge Garcia.

Elementos de la Fuera Aérea Hondureña transportaron los cadáveres de las cuatro víctimas del accidente hacia el aeropuerto internacional Golosón de La Ceiba.
Elementos de la Fuera Aérea Hondureña transportaron los cadáveres de las cuatro víctimas del accidente hacia el aeropuerto internacional Golosón de La Ceiba.

Tegucigalpa, Honduras.

Un vuelo comercial que partió desde esta ciudad el pasado sábado culminó su viaje en un trágico final, debido a que sus cuatro tripulantes perdieron la vida luego de que se estrellara en una zona selvática cerca de Puerto Lempira, en el departamento de Gracias a Dios.

Las víctimas fueron identificadas como Ottoman Rivera (piloto de la aeronave), Wilmer Padilla, Elvin Oyuela y Jorge García, cuyos restos fueron trasladados en horas de la tarde al aeropuerto Golosón de La Ceiba para ser entregados a sus parientes. Todos trabajaban para la empresa de seguridad y protección de valores Dumbar.

Los cadáveres fueron traídos hacia La Ceiba por elementos de la Fuerza Aérea Hondureña, luego de que fueran encontrados en un predio ubicado a unas 55 millas náuticas de Puerto Lempira.

La aeronave es una Cessna 2006, con matrícula HR-AVM de Honduras. Partió el sábado en horas de la mañana desde el aeródromo ceibeño con dirección a Puerto Lempira, Gracias a Dios, porque fue utilizada para trasladar valores de un banco nacional.

El informe oficial de la patología forense será revelado este día para determinar la causa oficial de la muerte de los pasajeros.

El coronel Javier Barrientos, titular de la Base Aérea Hector Caraccioli Moncada de La Ceiba, confirmó las identidades de las víctimas antes mencionadas e informó que sus cuerpos serán entregados a sus familiares este día lunes luego de que se les practiquen los exámenes patológicos correspondientes.

Causas

Según el informe oficial de las autoridades, la avioneta partió desde el aeropuerto internacional Golosón de La Ceiba el pasado sábado a las 8:30 am y se esperaba que llegara a las 9:30 am a la terminal aérea de Puerto Lempira.

La torre de control de La Ceiba perdió contacto con el piloto Rivera minutos después del despegue, por lo que varios helicópteros de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH) iniciaron su búsqueda.

En la última comunicación por radio que se tuvo con el piloto se escuchó este grito: “¡Me estoy embarrenando!”; es decir, que había perdido el control. El rastreo de la nave fue suspendido por el mal tiempo, pero ayer se reanudó desde temprano.
Gracias a que el transmisor localizador de emergencia de la avioneta permaneció activo, pudo ser localizada a 18 millas de Puerto Lempira. Pobladores de la zona fueron los primeros en llegar al lugar del accidente.

El jefe de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), German Alfaro, dijo que la avioneta fue saqueada por vecinos de la zona, aunque no especificó cuánto dinero se transportaba en la avioneta.

Además de dinero se reportó la pérdida de armas que también iban en la nave.

El mal clima jugó un papel determinante en el trayecto de la tripulación. Investigadores especulan que esto pudo haber causado que el capitán perdiera el control del aeroplano y colisionará en la zona donde fue encontrado.

Las autoridades cuando arribaron a la escena encontraron solo los cuatro cadáveres que yacían dispersos junto a los fragmentos de la aeronave.

El coronel Barrientos aseveró que ya se inició una investigación para determinar donde fueron a parar los valores que se encontraban en el interior de la avioneta. Además, afirmó que se considerará la posibilidad de que esta habría sido derribada para robar la encomienda que llevaba.

La misión de los tripulantes era movilizar unos bienes que incluían un monto desconocido de dinero y armas de diferentes calibres desde La Ceiba hasta la Mosquitia.Hasta ayer, la empresa privada que había contratado la aeronave no había emitido un comunicado en referencia al incidente.

Conmoción en La Ceiba

La confirmación de la muerte del piloto Ottoman Rivera sorprendió a la sociedad ceibeña, ya que el aviador era muy querido y respetado.

Amigos del ahora occiso indicaron que este había empezado su carrera en la aviación hace más de 20 años, laborando para diferentes empresas locales y nacionales. Sus familiares mantuvieron una vigilia en su honor desde el pasado sábado cuando se enteraron de la desaparición de la aeronave.