26/07/2026
04:03 PM

Justicia divina esperan familiares de las modelos asesinadas

  • Actualizado: 17 marzo 2015 /

San Pedro Sula, Honduras.

En un ambiente de consternación, familiares y amigos velaron ayer los cuerpos de Blanca Alejandra Velásquez Mejía (20) y Madelyn Ramírez Zambrano (21), las modelos asesinadas el pasado domingo en Tegucigalpa junto con Alma Mariela Ordóñez Vargas.

En la funeraria se reunieron dos familias unidas por el dolor, los parientes de Madelyn se negaron a brindar declaraciones a los medios de comunicación, mientras que el padre de Blanca Alejandra se acercó unos minutos a los periodistas para recordar a su hija y afirmar que solo esperan por la justicia divina.

“No tengo ningún tipo de información sobre el caso. Nosotros los padres somos los más sorprendidos. Ahora solo quiero estar con mi hija”, expresó Roberto Reyes, padre de Blanca Alejandra.

“Uno de padre nunca espera que un hijo muera así. Este año mi hija se graduaba de bachiller en Mercadotecnia”, agregó. Reyes afirmó que tras el asesinato de su hija lo único que espera es la justicia divina. “Como familia estamos en menos que cero, no sé nada y no quiero averiguar ni saber nada, nada, solo esperamos la justicia divina y nada más”, enfatizó el progenitor de Blanca Alejandra. La sonrisa le vuelve al rostro cuando recuerda a la mayor de sus hijas. “Su pasión era bailar, sin embargo, su meta era seguir estudiando hasta graduarse en la universidad”, finalizó don Roberto.

No denunciaron amenazas

Por su parte, la Policía intentó aclarar ayer por qué brindaron protección a los 11 jóvenes que se conducían en un microbús, pero luego los dejaron a su suerte una vez pasado el peaje en Zambrano, Francisco Morazán.

Unas 24 horas después de dejarlos en el sector, tres modelos eran sacadas por la fuerza de la unidad de transporte para ser acribillarlas.

Curiosamente, desde la noche del viernes, los jóvenes habían pedido auxilio a la Policía luego de verse amenazados. Los modelos estuvieron en Siguatepeque, donde decidieron quedarse a dormir ante las amenazas. El sábado se dirigieron a Tegucigalpa para cumplir otro evento social, no obstante, el mismo se canceló. Durmieron en Tegucigalpa, y temprano, el domingo, salieron hacia Valle de Ángeles: no llegaron a su destino.

El portavoz de la Secretaría de Seguridad, Leonel Sauceda, explicó que las jóvenes no denunciaron ningún tipo de amenaza, solo manifestaron que habían visto un carro sospechoso que les daba seguimiento el viernes en Siguatepeque. Explicó que cuando el grupo de jóvenes llegó a la jefatura de Siguatepeque a solicitar apoyo de la Policía, únicamente dijeron que habían visto un carro sospechoso que los seguía, pero que nunca denunciaron que estaban amenazados de muerte. “En ningún momento, ellas dijeron ‘mire que nos están amenazando de muerte, nos están persiguiendo, nos quieren matar’”, expresó Sauceda.