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Indignación en entierro de universitario asesinado en Tegucigalpa

Soltaron globos blancos en honor a Douglas Méndez y para pedir paz

Momento en que el cadáver de Douglas Méndez era llevado para ser enterrado y cuando soltaron globos blancos en su honor.
Momento en que el cadáver de Douglas Méndez era llevado para ser enterrado y cuando soltaron globos blancos en su honor.

El Paraíso, Honduras

Los familiares y amigos de Douglas Rafael Méndez Ordóñez (22 años), quien fue ultimado el pasado fin de semana, dieron un último adiós al joven universitario, cuyo brillante futuro fue apagado por la violencia de unos delincuentes.

El cuerpo del estudiante fue enterrado ayer en un cementerio de El Paraíso, de donde era originario y de donde sus padres lo habían enviado a estudiar a Tegucigalpa, ciudad donde fue ultimado de varios disparos por unos asaltantes.

El joven, pasante de la carrera de Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), fue vilmente asesinado la madrugada del domingo en la entrada a la zona de Residencial Plaza, en la capital.

Después de celebrar una misa de cuerpo presente en la parroquia San Juan Bautista de la ciudad, sus restos fueron sepultados en el cementerio general de El Paraíso ante la presencia de una multitud de dolientes.

Los presentes recordaron a Douglas Rafael como un joven de bien, educado y muy buen estudiante.

Al momento de ser enterrado, sus más cercanos soltaron globos en señal de una petición de la paz que la criminalidad le ha robado al pueblo hondureño.

Los asistentes al entierro también mostraron su indignación por la forma en que acabaron con su vida, pues aseguraron que nunca tuvo problemas con nadie y era dedicado y pacífico.

Autoridades policiales dieron a conocer que han continuado con las investigaciones para tratar de dar con el paradero de los responsables del crimen.

El día del asesinato, el señor Douglas Méndez, padre del fallecido, contó que el sueño del muchacho era graduarse y comenzar a trabajar y que ya incluso el universitario tenía una plaza disponible para él”. “Lo vimos por última vez hace 15 días. Él llegó a la casa porque mi mamá, que vive en Estados Unidos, vino al país, pero hace 15 días se regresó y yo le dije que viniera a despedirse de su abuela. Ese día le di un abrazo y un beso”, dijo.