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Hondureño asfixia a su mujer y esconde el cadáver en un congelador

El homicida llamó a los familiares de la mujer identificada como Ana y les dijo adonde había dejado el cadáver.

Agentes de la Policía en la vivienda. Los vecinos se horrorizaron al saber que encontraron el cadáver en el congelador.
Agentes de la Policía en la vivienda. Los vecinos se horrorizaron al saber que encontraron el cadáver en el congelador.

Tegucigalpa, Honduras

Un hondureño asfixió a su mujer con una bolsa de plástico y luego ocultó su cadáver dentro de un congelador horizontal en la colonia El Sitio, de Tegucigalpa.

El descubrimiento del inusitado hecho violento aconteció la tarde ayer en una vivienda de la primera etapa de la referida colonia.

Según la información recabada en el lugar adonde se perpetró el feminicidio, el propio asesino le habría comunicado vía teléfono a los parientes de la mujer sobre lo que había hecho con ella.

Los familiares, alarmados por la confesión que les había hecho el criminal, alertaron a la Policía para que fuera a verificar al lugar.

Y en efecto, al llegar a la casa en la que residía la joven mujer, después de una pequeña requisa, los agentes de investigación encontraron dentro del congelador color rojo el cuerpo de la dama.

La mujer tenía alrededor de la cabeza y cuello una bolsa de plástico color negro con la que el homicida la habría asfixiado hasta morir.

El aparato usado para la refrigeración de productos alimenticios estaba en un patio de la parte trasera del inmueble, con la tapadera puesta como si nada anormal hubiera dentro de él.

Al lugar también llegaron elementos de Inspecciones Oculares de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) para poder retirar el cadáver del lugar donde fue dejado por el asesino.

En la revisión del cuerpo efectuada por miembros de Medicina Forense no le encontraron ningún documento que acreditara su identidad, por lo que en el levantamiento se estableció como desconocida. Sin embargo, se conoció que la occisa se llamaba Ana, pero hasta anoche se desconocían sus apellidos.

Temor en la cuadra

Los vecinos, demostrando temor ante lo ocurrido, se encerraron en sus casas y evitaron comentar sobre el hecho con la Policía y menos con los medios de comunicación.

La Policía investiga si el hechor pueda tratarse de algún marero de esa zona de la capital.

Los agentes de Inspecciones Oculares se llevaron de la casa algunos objetos en los que el victimario pudo haber dejado sus huellas dactilares que les ayuden a identificarlo. El cuerpo de la mujer fue ingresado ayer en Medicina Forense.