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"Siempre me recibía con un abrazo": padre del niño que cayó en carro al Ulúa

El cadáver del niño fue hallado hoy a pocos metros de donde ocurrió un accidente, ayer.

Ever Omar Quintero llora la muerte de su hijo.
Ever Omar Quintero llora la muerte de su hijo.

Pimienta, Cortés.

Ever Omar Quintero recibió esta mañana la peor noticia de todas: el hallazgo del cadáver de su hijo de 5 años estaba flotando en las aguas del río Ulúa a la altura de Pimienta, Cortés, zona norte de Honduras.

Tan pronto como recibió la noticia, Quintero, quien labora como guardia de seguridad, decidió subir el cadáver de su hijo a su motocicleta.

La tragedia para Quintero comenzó desde ayer, cuando una joven perdió el control del vehículo en el que iba su hijo a la altura del Puente La Integridad. Las cinco personas a bordo, incluyendo a la abuela del menor, cayeron en el caudaloso río Ulúa.

El saldo inmediato fue: la abuela muerta, identificada como María Toribia Pérez y su nieto, Ever Quintero, fue reportado como desaparecido.

Extrañamente, por más que lo buscaron ayer, no lo hallaron por ningún lado.

Fue hasta esta mañana, cuando habían cámaras de televisión presentes, que se pudo ver el cuerpo sin vida del pequeño Ever. Se lo halló a pocos metros de donde ocurrió el accidente.



Por rutina y por deber, las autoridades de Medicina Forense trasladan los cuerpos hacia la morgue más cercana, situación que le genera un costo superior a los 12 mil lempiras a las familias que requieren reclamar un cadáver.

Por esa razón, el dolido hombre, decidió llevarse el cuerpo a su casa ubicada en la aldea Corte de Culebra. Puso el cuerpecito de su pequeño en en una mesa, y decidieron velarlo bajo la galera de su humilde vivienda.

Quintero expresó su dolor, aunque evidente, con pocas palabras: "Siempre me recibía con un abrazo cuando yo regresaba del trabajo".

Quintero lloraba y recordaba que su pequeño Ever Jr soñaba ser como él, un guardia de seguridad.

Las autoridades de investigación en Honduras, preparan una acusación contra la joven Jenifer Gómez, quien conducía el vehículo, por homicidio culposo en perjuicio del pequeño y de su abuela María Toribia Pérez.

Quintero afirmó que no pide nada contra la joven.

Testigos del accidente informaron que a eso de las 10:30 am el carro, turismo, color rojo en el que andaban los ahora muertos y sus acompañantes circulaba por una calle de tierra adyacente al puente nuevo de la carretera CA-5 en Pimienta.

Antecedentes.

Rosa Elena Perdomo, sobreviviente del percance e hija de la sexagenaria que murió, relató que ellos salieron de la comunidad Corte de Culebra temprano en la mañana y se dirigieron rumbo a la aldea La Venta.

Detalló que el vehículo era conducido por Jenifer Gómez.

Perdomo manifestó que Jenifer y su tía, quienes no son parientes de ella, pero sí vecinas de la aldea Corte de Culebra, decidieron llevarlos en el vehículo a la aldea La Venta para curarle un pie en el cual tenía una úlcera la sexagenaria María Toribia, quien era diabética.

Expresó que cuando venían de regreso por una calle de tierra adyacente al puente a unos 300 metros de la carretera CA-5 en Pimienta, Jenifer Gómez hizo un giro en el timón para evitar chocar con unos mototaxis que estaban aparcadas en ese lugar.

Perdomo indicó que al evitar chocar con los mototaxis la mujer perdió el control del carro y cayeron en el río. Relató que las personas que estaban en el lugar las auxiliaron y las rescataron con vida a ella, a Jenifer y Sara Gómez.

Expresó que su mamá se ahogó dentro del vehículo y a su sobrinito no lo encontraron, ya que supuestamente salió volando del automóvil cuando iba en el aire antes de caer al agua.

Rosa Elena Perdomo dijo: “Es que Jenifer no podía manejar muy bien y por capearse los mototaxis se fue para abajo”. “Unos hombres nos auxiliaron a nosotros, pero a mi mamá costó que la sacaran del carro porque se dio vuelta y por eso murió. Dios me salvó a mí. ”, expresó Perdomo en medio de su llanto.

Indicó que su mamá venía en el asiento delantero del carro a la par de la conductora.