Tácticas para fomentar la felicidad matrimonial

Existen unas sencillas prácticas que demuestran no solo el amor, también el interés de perpetuarlo

  • 17 ene 2020

Alrededor de un 40 a un 50 por ciento de las parejas casadas al final se separan, según la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association). Pero Eli Finkel, profesor de la Universidad del Noroeste, afirma que los mejores matrimonios de hoy en realidad son mejores que nunca.

¿Cómo evitar que la dicha del matrimonio se convierta en infelicidad? El psicólogo, que ha examinado profundamente la historia del matrimonio, ofrece tres consejos en su libro The All-or-Nothing Marriage.

- Primer consejo: Conviértete en un hacker del amor.

Todas las relaciones requieren tiempo y esfuerzo para mantener la pasión viva. Pero es probable que sus hijos, las demandas del trabajo u otras responsabilidades reduzcan esa pasión de vez en cuando. Fomente su felicidad con tácticas de amor, unas rápidas y sencillas prácticas que muestran su afecto. Pruebe con estas acciones sencillas:

Muestre su agradecimiento: Diga gracias con más frecuencia. Cuando su cónyuge le dé buenas noticias, celebre su alegría y responda con una o dos preguntas.

Tóquense con una mayor frecuencia: Tómense de las manos mientras ven la tele, por ejemplo. Esto fomenta la confianza y la seguridad.


- Segundo consejo: Dediquen tiempo a conversar de verdad. Las tácticas de amor van muy bien, pero una comunicación abierta y profunda es esencial... hable sobre algo que no sea sus hijos, ni el tiempo.

Una idea: vayan al cine y vean una comedia romántica. Un estudio mostró que las parejas que mensualmente veían, y conversaban sobre, películas que trataban de relaciones reducían su tasa de divorcio a la mitad en un plazo de tres años.


- Tercer consejo: Reduzca sus expectativas. Sí, es verdad. Una de las mejores cosas que a veces pueden hacer por su matrimonio es exigirle menos.

Finkel señala que las personas que se casan hoy en día esperan que sus cónyuges sean su mejor amigo, su amante, su confidente y compañero de crianza, todo en uno... un marcado cambio respecto a los sencillos lazos que unían a nuestros padres y abuelos.

Dese cuenta de que habrá momentos en que no pueda obtener todo lo que necesita de su pareja. Reevalúe esas necesidades durante las épocas de caos, por ejemplo, cuando nazca un bebé o un familiar fallezca, y quizá reduzca el riesgo de sufrir una decepción matrimonial.