Caracas, Venezuela.
El oficialismo venezolano está dispuesto a todo para conservar el poder tras el varapalo sufrido en las lecciones legislativas del pasado 7 de diciembre a manos de la oposición.
Así quedó demostrado ayer, cuando a dos semanas de asumir el control del Parlamento, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) denunció un intento del chavismo para socavar su mayoría legislativa con la impugnación de 22 diputados electos.
Según el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, el recurso fue interpuesto ante la sala electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), 13 de cuyos magistrados serán designados por la mayoría chavista este miércoles.
“Hoy (ayer) abrieron despacho para recibir un recurso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) contra 22 diputados del pueblo, no de la MUD sino del pueblo, son representantes populares”, dijo Torrealba, indicando que la sala electoral había entrado en receso.
El dirigente detalló que se trata de un “recurso contencioso electoral ordinario, acompañado por una cautelar de amparo”, con lo que de ser admitido dejaría en suspenso la posesión de esos parlamentarios el 5 de enero próximo, cuando se instalará la nueva Asamblea. La presentación del recurso legal aún no fue confirmada por el PSUV ni por ninguna autoridad.
La denuncia se conoce en momentos en que la mayoría oficialista se apresta a juramentar a 13 jueces del TSJ durante sesiones extraordinarias, convocadas por el presidente de la Asamblea y número dos del chavismo, Diosdado Cabello. El período ordinario finalizó el 15 de diciembre.
Aduciendo que se violaron los plazos para la selección de aspirantes, la oposición rechaza el proceso y sostiene que las nominaciones de magistrados correspondían al nuevo Parlamento, adonde la MUD tendrá una mayoría de dos tercios de los diputados (112 de 167 escaños).
Pero Cabello asegura que el oficialismo está facultado para completar la nómina de 32 magistrados del TSJ.
Poder de bloqueo
Además de acortar el mandato presidencial mediante un referendo revocatorio, una enmienda o una asamblea constituyente, la supermayoría legislativa que tendrá la oposición la faculta para remover magistrados del TSJ.
El TSJ podría cumplir un papel de árbitro -especialmente su poderosa Sala Constitucional- en las disputas que se vislumbran entre el chavismo y la MUD, como una amnistía para unos 80 “presos políticos” que se plantea aprobar la oposición como primer acto legislativo.
El oficialismo venezolano está dispuesto a todo para conservar el poder tras el varapalo sufrido en las lecciones legislativas del pasado 7 de diciembre a manos de la oposición.
Así quedó demostrado ayer, cuando a dos semanas de asumir el control del Parlamento, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) denunció un intento del chavismo para socavar su mayoría legislativa con la impugnación de 22 diputados electos.
Según el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, el recurso fue interpuesto ante la sala electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), 13 de cuyos magistrados serán designados por la mayoría chavista este miércoles.
“Hoy (ayer) abrieron despacho para recibir un recurso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) contra 22 diputados del pueblo, no de la MUD sino del pueblo, son representantes populares”, dijo Torrealba, indicando que la sala electoral había entrado en receso.
El dirigente detalló que se trata de un “recurso contencioso electoral ordinario, acompañado por una cautelar de amparo”, con lo que de ser admitido dejaría en suspenso la posesión de esos parlamentarios el 5 de enero próximo, cuando se instalará la nueva Asamblea. La presentación del recurso legal aún no fue confirmada por el PSUV ni por ninguna autoridad.
La denuncia se conoce en momentos en que la mayoría oficialista se apresta a juramentar a 13 jueces del TSJ durante sesiones extraordinarias, convocadas por el presidente de la Asamblea y número dos del chavismo, Diosdado Cabello. El período ordinario finalizó el 15 de diciembre.
Aduciendo que se violaron los plazos para la selección de aspirantes, la oposición rechaza el proceso y sostiene que las nominaciones de magistrados correspondían al nuevo Parlamento, adonde la MUD tendrá una mayoría de dos tercios de los diputados (112 de 167 escaños).
Pero Cabello asegura que el oficialismo está facultado para completar la nómina de 32 magistrados del TSJ.
Poder de bloqueo
Además de acortar el mandato presidencial mediante un referendo revocatorio, una enmienda o una asamblea constituyente, la supermayoría legislativa que tendrá la oposición la faculta para remover magistrados del TSJ.
El TSJ podría cumplir un papel de árbitro -especialmente su poderosa Sala Constitucional- en las disputas que se vislumbran entre el chavismo y la MUD, como una amnistía para unos 80 “presos políticos” que se plantea aprobar la oposición como primer acto legislativo.