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Con gas sarín intentaron asesinar a exespía ruso

Rusia se desliga del ataque y señala que hay una campaña de desprestigio.

Serguei Skripal el 9 de agosto de 2006.
Serguei Skripal el 9 de agosto de 2006.

Londres, Inglaterra.

El exespía ruso Serguei Skripal y su hija, que siguen hospitalizados graves, fueron objeto de un intento de asesinato con un agente nervioso, en el que Moscú negó toda responsabilidad, denunciando una campaña de desprestigio.

Los hechos, ocurridos el domingo en la ciudad inglesa de Salisbury, donde vivía Skripal, constituyeron “un intento de asesinato mediante administración de un agente nervioso”, dijo a la prensa en Londres el comandante de la policía contraterrorista británica Mark Rowley. El comandante reveló que además de padre e hija, los blancos del ataque, hay un policía que resultó también afectado, y no quiso precisar el tipo de agente nervioso usado.

El gas sarín es el más conocido de los agentes nerviosos. Se trata de una potente sustancia neurotóxica, inodora e invisible, que aunque no sea inhalada, su simple contacto con la piel bloquea la transmisión del influjo nervioso y conduce a la muerte por paro cardiorespiratorio. Las víctimas se quejan primero de violentos dolores de cabeza y presentan pupilas dilatadas. Luego sufren convulsiones, paros respiratorios y caen en coma, antes de fallecer.