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México, volcado en el reto del rescate tras el terremoto

La cifra de muertes permanece en 225.

Brigadistas y voluntarios trabajan entre los escombros de los edificios colapsados durante un sismo de magnitud 7,1 en la escala de Richter en Ciudad de México. /

Ciudad de México

México se encuentra en plena movilización de su personal de salud y del voluntariado ciudadano para atender a los heridos que son rescatados entre los escombros y que siguen llegando a los hospitales a consecuencia del sismo azotó el centro del país el martes.

De acuerdo con las autoridades mexicanas, el terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Richter causó al menos 225 muertos; 94 en la capital, 71 en Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, 4 en Guerrero y 1 en Oaxaca.

El secretario de Salud, José Narro, señaló hoy en una rueda de prensa que 1.819 personas han sido atendidas en la capital del país por heridas provocadas por el terremoto, de las cuales la "inmensa mayoría" ya están en sus domicilios o incluso en sus lugares de trabajo.

Detalló que estas personas registraron contusiones, crisis de ansiedad, fracturas, muchas de ellas atendidas con cirugías, quemaduras, traumatismos craneoencefálicos.

El sector salud está centrado en la fase de atención de personas lastimadas en el sismo y en el rescate de sobrevivientes bajo los escombros, señaló Narro, quien agregó que todavía no tienen cifras de lesionados en los estados aledaños afectados por el terremoto.

El coordinador de Comunicación de la Cruz Roja Mexicana, Rafael González Domínguez, explicó a Efe que tras el terremoto, registrado a las 13.14 hora local (18.14 GMT) del martes, los heridos fueron llegando en ambulancias, taxis e incluso muchas lo hicieron "por su propio pie".

"Mucha de la gente que fue atendida aquí en el hospital de Cruz Roja (ubicado en la zona de Polanco), tenía traumatismos craneoencefálicos y problemas en las costillas", apuntó.

Además, reportó "mucha gente con crisis nerviosa" que se encontraba en estado de shock, ya que muchos de ellos pasaron varias horas bajo los escombros.

Los familiares de los heridos continúan sumidos en la incertidumbre, aunque algunos tuvieron suerte y consiguieron contactar a sus familiares.

Es el caso de Juan Jesús García, quien contó a Efe que su esposa quedó atrapada en el edificio derruido del número 286 de la avenida Álvaro Obregón en Ciudad de México.

Al ver las listas de rescatados y no encontrar el nombre de su esposa, creyó que estaba muerta.

Horas después, una amiga le informó que su esposa estaba viva y salió airosa de la catástrofe, únicamente "con algunas lesiones".

"Ahora la están canalizando para poderle dar de alta. Está herida leve, de brazos y piernas", comentó García, quien aún no ha podido ver a su esposa, ya que los doctores "le están haciendo estudios para asegurarse de que no tenga una lesión grave o esté intoxicada.

Liliana Terreros no corrió la misma suerte, ya que su hija "está delicada", luego de que fue rescatada entre los escombros.

"Le han tomado radiografías, pero parece ser que sus pulmones están muy oprimidos, está toda golpeada, morada", relató a Efe su madre, quien teme que su hija no sea atendida en un hospital una vez tenga que salir de la unidad de urgencia de la Cruz Roja.

Rodrigo de Villasante, consejero nacional de Cruza Roja Mexicana, contó a Efe que tienen desplegados en la Ciudad de México 600 elementos entre servicios hospitalarios, equipos de rescate y expertos en estructuras colapsadas.

"Tenemos 131 unidades allí afuera atendiendo", precisó el consejero, quien contabilizó alrededor de 48 traslados al hospital de Cruz Roja y unos 53 a otros centros de salud de la ciudad.

El terremoto se registró en "una hora de trabajo", por lo que la mayoría de los heridos trasladados a los hospitales han sido adultos oficinistas.

Por el momento "son cuarenta estructuras colapsadas" las que ha atendido la Cruz Roja Mexicana en la capital del país.

"No podemos dejar de buscar, nosotros no abandonamos los sitios hasta que la autoridad los declare ya de manera improcedente", aseveró González Domínguez.

El sismo se produjo el mismo día que se conmemoraban 32 años del catastrófico terremoto de 1985, que dejó miles de fallecidos en Ciudad de México, y dos semanas después de otro de magnitud 8,2 que afectó el sur del país y provocó casi un centenar de víctimas fatales. EFE