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Víctor, el sampedrano de mente brillante en matemáticas

Este joven hondureño compite en las olimpiadas de matemáticas. Estudia en el Técnico Alemán de San Pedro Sula.

La familia de Víctor a sido su apoyo más grande.
La familia de Víctor a sido su apoyo más grande.

San Pedro Sula, Honduras.

Víctor Pineda Ramírez tiene 16 años y es un estudiante de tercer año de la carrera de Máquinas y Herramientas en el instituto Centro Técnico Hondureño Alemán. Desde que ingresó a la institución en 2012 su desempeño ha sido intachable: el año pasado obtuvo un promedio de 96% y solo en el primer semestre de este año alcanzó el 92%.

Es hijo de Suyapa Ramírez y Víctor Pineda, ambos maestros. Este joven sampedrano desde muy pequeño comenzó a mostrar sus habilidades con los números, superando a sus compañeros de clase desde que estaba en la primaria.

En la actualidad, Víctor es el único sampedrano que está concursando en las Olimpiadas Iberoamericanas de Matemáticas y fue seleccionado de un grupo de 52 estudiantes a nivel nacional.

Entre los reconocimientos que ha obtenido en diferentes competencias de la materia están las medallas de oro y plata a nivel nacional y mención honorífica en los encuentros centroamericanos. Por eso se convertirá en tutor para los nuevos participantes.

Sus áreas preferidas en la materia son teoría de números y geometría, pero dedica todo el tiempo posible al estudio de las matemáticas en general.

Incluso, le ha pedido a sus padres que le compren un teléfono móvil que le permita descargar aplicaciones y libros enfocados en la asignatura para mantenerse en prácticas constantes.

A lo empírico ha aprendido a leer libros de matemáticas en inglés. Ya lleva unos 20 en total, enfocados en diferentes áreas de la ciencia.

Además de su estudio personal en la casa y ratos libres, el estudiante asiste desde hace cuatro años a la escuela sabatina de matemáticas en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), donde se prepara y amplía sus conocimientos para participar en las competencias.

Este año realizó la prueba de aptitud para ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula (Unah-vs) y obtuvo una puntuación de 1,417, considerado el más alto de ese grupo.

Quiere estudiar ingeniería mecánica y desea optar a una beca para prepararse en Japón.

Promesas incumplidas

Este genio sampedrano había sido seleccionado para participar en las Olimpiadas Iberoamericanas de 2013 en Panamá.

El Gobierno se había comprometido a comprarle el pasaje para que representara al país, pero una semana antes del evento recibió una notificación de que eso no era posible y ya era tarde para buscar otro patrocinador. “íbamos a hacer un esfuerzo por comprar el boleto, pero cuando nos dijeron que el Gobierno lo haría, nos confiamos”, dice su madre.

Este año el muchacho de 16 años volvió a confiar en la palabra de los políticos para viajar a la competencia en Sudáfrica y otra vez fue defraudado. “Aunque me ilusiono con la idea de ir a representar a Honduras y al final no voy, no es motivo para que yo me desanime y deje de prepararme para concursar. Seguiré hasta donde Dios me lo permita y poco a poco llegarán las oportunidades”, expresa Víctor.

Para su madre, Víctor es un joven excepcional. “Mi muchacho es el hijo que toda madre quisiera tener.

Nunca he tenido problemas con él porque quiera estar en la calle o no desee estudiar. Es amoroso, respetuoso, independiente y colaborador. Me siento bendecida con mi hijo”.

Para Víctor, padre, “el apoyo a su hijo es incondicional” y espera que en algún momento se le presente la oportunidad de estudiar en el extranjero.

En su colegio, los maestros dicen que Víctor es de los estudiantes que aprenden para la vida y no solo para aprobar una materia.

Además, es un estudiante sin manchas en su expediente y siempre está anuente a colaborar con sus compañeros. Eso le ha valido para convertirse en un ejemplo a seguir.