Unos 20 mil habitantes de 36 comunidades en El Negrito se sirven del único centro de salud del municipio; sin embargo, este ya no funciona como debería.
Desde 1969 que fue construido no se han hecho reparaciones, y debido a la gran cantidad de personas que atienen a diario improvisan salas de atención, lo que origina el hacinamiento.
Según Karla Fuentes, directora del centro, cuando llueve se mojan los escritorios, camillas y archivos por las goteras, además tienen problemas con el sistema eléctrico y no hay buena ventilación y los virus se concentran en la sala de espera.