Más noticias

Congreso de Honduras elige a Óscar Chinchilla como Fiscal General

En una elección polémica con 92 votos a favor esta madrugada se eligió a los titulares del Ministerio Público.

Óscar Fernando Chinchilla y Rigoberto Cuéllar.
Óscar Fernando Chinchilla y Rigoberto Cuéllar.

Tegucigalpa, Honduras.

En una maratónica jornada rodeada de componendas políticas, intensos cabildeos, denuncias de compra de voluntades y protestas callejeras, el Congreso Nacional eligió hoy en la madrugada a Óscar Fernando Chinchilla y a Rigoberto Cuéllar como Fiscal General y Fiscal Adjunto.

Chinchilla, reconocido activista del gobernante Partido Nacional, era magistrado presidente de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, cargo al que renunció tras asegurar que la mayoría de los diputados apoyarían su candidatura.

Cuellar, entre tanto, es conocido militante del opositor Partido Liberal, aunque hasta hoy era ministro de Recursos Naturales y Ambiente de este Gobierno, y catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

La polémica elección se dio al filo de la 1:20 am y contó con el voto favorable de 92 diputados, entre ellos 8 liberales que son Adela Palacios, Norma Calderón, Olman Maldonado, Carmelo Vásquez -suplente de Fredy Nájera-, Francis Fernández, Bertilia Zepeda, Sonia Fajardo y Consuelo Bautista.

La moción proponiendo a Chinchilla y a Cuéllar como titulares del Ministerio Público fue planteada por el diputado nacionalista Mario Pérez, presidente de la comisión especial que hizo las audiencias públicas.

El jefe de la bancada liberal, Yani Rosenthal, cuestionó la elección y dijo que este proceso se desfiguró por la renuncia de varios miembros de la Junta Proponente, por el aumento de número de candidatos y la repetición de pruebas.

Los 31 parlamentarios del Partido Liberal que votaron en contra de la elección abuchearon a sus 10 compañeros, a los 9 parlamentarios de partidos minoritarios y 71 oficialistas que lo hicieron a favor.

El diputado liberal Darío Banegas calificó la decisión de una “cachurecada” y reconoció que hay necesidad de elegir a las nuevas cabezas del Ministerio Público, pero “no en este momento, sino en un proceso prístino y diáfano”.

A eso de la medianoche como no se alcanzaba un acuerdo, los nacionalistas enfilaron baterías contra el director de fiscales, Roberto Aldana, en un intento por desprestigiarlo y colocar a un director afín al Partido Nacional.

La jugada se fraguó cuando el diputado Rodolfo Zelaya presentó una moción instando al director de fiscales Aldana que presente un informe en 24 horas de 22 fiscales a los cuales se les habría detectado enriquecimiento ilícito. Esta propuesta surgió luego que el secretario del Congreso, Rigoberto Chang Castillo, leyó un informe de la Junta Interventora en el que se señala que a 22 de 58 fiscales evaluados se les detectó movimientos irregulares en cuentas bancarias y capitales.

El sábado, diputados también del Partido Liberal, organizaciones de la sociedad civil y seguidores del Partido Libertad y Refundación (Libre), que coordina el expresidente Manuel Zelaya, pedían, afuera del Parlamento, que se eligiera a personas sin nexos con los partidos tradicionales y que fuera solo para finalizar el mandato de Rubí y Urtecho.

La crónica

La jornada legislativa, convocada con el único punto de agenda de elegir a los nuevos titulares del Ministerio Público, arrancó a las 7:00 am de ayer con las audiencias públicas a los cinco candidatos María Antonia Navarro, Rolando Edgardo Argueta, Rigoberto Cuéllar, Óscar Fernando Chinchilla e Ivis Discua Barillas.

La kilométrica sesión, que se extendió hasta altas horas de la noche, estuvo matizada por bullangueras protestas protagonizadas por simpatizantes de Libertad y Refundación (Libre), el Partido Liberal y Pinu, quienes exigieron que se suspendiera la irregular elección.

Durante las protestas hubo conatos de enfrentamiento entre los seguidores de Libre y los liberales que coreaban los nombres de sus candidatos Xiomara de Zelaya y Mauricio Villeda. Ante el alargamiento de la sesión las manifestaciones se fueron dispersando al filo de las 7:00 pm y 8:00 pm, pero quedó un pequeño grupo en vigilia.

El punto de quiebre

El punto de quiebre de la jornada y de las audiencias públicas lo puso el exmagistrado y postulante al cargo Ivis Discua Barillas, quien en un giro inesperado denunció que la elección ya estaba resuelta desde la noche anterior.

Discua Barillas se retiró del proceso no sin antes denunciar que esta elección buscaba poner en el Ministerio Público a un fiscal sumiso que tapara la corrupción de la clase política nacionalista. Llamó a los liberales y nacionalistas “cobardes” y los exhortó a no dejarse imponer un Fiscal de un grupúsculo político.

Este giro inesperado de los acontecimientos marcó la jornada puesto que algunos diputados de la oposición que todavía no estaban claros con su voto, después de escuchar a Discua reconsideraron su postura.
Una vez que se completaron, las audiencias los miembros de la Comisión, que presidió el nacionalista Mario Pérez, se retiraron para supuestamente deliberar y elegir a los “ungidos”, aunque a esa altura ya había trascendido que los escogidos eran Chinchilla y Cuéllar, como fiscales general y adjunto, respectivamente.

Esa versión cobró fuerza durante todo el día y se materializó en la madrugada de hoy domingo.

Diputados de la oposición revelaron a los medios que la noche anterior 15 diputados liberales se reunieron con el candidato nacionalista Juan Orlando Hernández para negociar su apoyo.

De esta forma los nacionalistas llegaron a la sesión seguros de que contaban con los suficientes respaldos para elegir a los nuevos Fiscales, pero se encontraron con la sorpresa de que varios diputados liberales decidieron rectificar y sumarse a la causa de su partido. Uno de ellos fue Fabian Discua, quien rectificó su postura inicial de votar por la elección del Fiscal, tras recibir una llamada del candidato presidencial Mauricio Villeda, quien lo conminó a mantener la disciplina partidaria.

Se conoció que Villeda también habló por teléfono personalmente con varios de los diputados que habían decidido votar por la elección de los fiscales. Marco Antonio Andino se encargó de pasar las llamadas a los disidentes.

La disciplina partidaria de los liberales y la reconsideración de otros que habían comprometido su voto a favor de la elección fue clave y complicó las pretensiones de los nacionalistas de resolver la elección en el menor tiempo de lo esperado.

Termómetro que cambió la elección

La sesión del pleno inició al filo de las 11:30 am, cuando el secretario Rigoberto Chang Castillo leyó la renuncia “condicionada” del abogado Óscar Fernando Chinchilla como magistrado presidente de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, la que se aprobó con 82 votos a favor y 39 en contra.

Esta renuncia estaba condicionada a que Chinchilla resultara electo en el cargo de Fiscal General, de lo contrario regresaría a su cargo como magistrado de la Suprema Corte.

La votación por la renuncia del magistrado fue el termómetro que permitió interpretar que los nacionalistas no contarían con los 86 votos que necesitaban, pero al final alcanzaron 92.

De acuerdo al procedimiento parlamentario y la Ley del Ministerio Público, la elección del Fiscal requería el respaldo de la mayoría calificada del Congreso, es decir, 86 votos favorables.

Se suponía que los nacionalistas llegaron a la sesión contando con más de 86 votos, 71 de su bancada, 5 de la Democracia Cristiana, 4 de la Unificación Democrática y al menos 9 liberales.

Empero la sorpresa del presidente en funciones Mauricio Oliva, la vicepresidenta Lena Gutiérrez y el secretario Rigoberto Chang Castillo fue mayúscula cuando vieron que en esta primera votación no lograron alcanzar la mayoría calificada.

La renuncia de Chinchilla se saldó con 82 votos a favor y 39 en contra, mostrando que no lograrían alcanzar la mayoría calificada. Ante esa situación el presidente optó por suspender la sesión a las 12:40 pm para dar paso a una nueva ronda de cabildeos para lograr el número mágico.

El receso se prolongó por más de once horas, mientras tanto trascendió que se desarrollaban reuniones paralelas en la residencia del presidenciable Juan Orlando Hernández y en la vivienda del diputado Manuel Iván Fiallos, en donde supuestamente se intentaba convencer a siete legisladores liberales.

El diputado liberal Darío Banegas comentó que el retraso en el reinicio de la sesión obedeció a que el Partido Nacional no había alcanzado la mayoría de votos para elegir al Fiscal porque “hay sopas que no se cocinan tan rápido”.

Añadió que el retraso también tenía que que ver con las anomalías que se presentaron en el proceso, las cuales se evidenciaron en las audiencias públicas, especialmente durante la participación del abogado Ivis Discua, prominente miembro del Partido Nacional y exmagistrado de la Corte.
Cabildeos, cachetadas y “tilín, tilín”

Los cabildeos fueron tan intensos que trascendió la intervención del ministro de Seguridad, Arturo Corrales, para convencer a los diputados democristianos Augusto Cruz Asencio y Sadia Argueta, para que votaran a favor. Ambos habían anticipado que no participarían. La larga espera exasperó a muchos diputados, mientras otros como el simpatizante de Libre Eleazar Juárez, puso la nota curiosa al pasearse por la bancada liberal haciendo sonar constantemente una campana con el “tilín, tilín”.

Por su lado, la diputada liberal Sandra Figueroa, suplente de Margie Dip, y Delmy Ordóñez, diputada suplente del Pinu y simpatizante de Libre, se zarandearon y se dieron de cachetadas peleándose la butaca de Dip, aduciendo que a ellas les correspondía ocupar el puesto.
Figueroa reclamó a Ordóñez porque estaba ocupando la butaca y le exigió desalojarla.

El pleito lo provocó el diputado Eleazar Juárez, quien argumentó que la curul le correspondía al partido Libre, es decir, a Ordóñez y no a Figueroa. Fue necesaria la intervención de sus compañeros Fredy Nájera y Juárez para separar a ambas parlamentarias.

Los liberales denunciaron que siete de sus compañeros se ausentaron misteriosamente del hemiciclo, pero a las 8:00 pm ingresaron en fila Norma Calderón, Bertilia Zepeda, Consuelo Bautista, suplente de Gonzalo Rivera, y Adela Palacios.

A las 8:43 pm la bancada nacionalista fue convocada a reunión para informar de los avances de las negociaciones con los liberales y los demás partidos minoritarios, en los cuales había algunos que todavía no garantizaban su respaldo.
Muchos diputados denotaban cansancio y otros se mostraban extenuados de la estéril y larga espera.

El diputado nacionalista Francisco Rivera en cierto momento se mostró optimista y adelantó a los periodistas que las negociaciones estaban casi resueltas.

Ante la prolongada espera, los liberales pumpunearon sus curules exigiendo poner fin a la sesión, aunque todos se negaban a abandonar sus puestos por temor que se efectuara la elección aprovechando su retiro.