Romeo Vásquez, ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, reveló ayer que el expresidente
Manuel Zelaya le ofreció 50 millones de dólares para que le permitiera regresar a la Presidencia del país.
En junio de 2009, Zelaya fue separado de la Presidencia y expulsado a Costa Rica, por lo que días después intentó ingresar al país por la frontera con Nicaragua, en Las Manos; pero en medio de simpatizantes fue advertido por los militares que custodiaban el paso que si ingresaba a territorio hondureño sería capturado de inmediato, lo que lo hizo retroceder.
En ese incidente, dijo Vásquez Velásquez, Zelaya le ofreció 50 millones de dólares para que lo dejara regresar a Presidencial, pero lo rechazó.La confesión la hizo en el foro televisivo Frente a Frente, del Canal 5, donde además declaró que en los próximos días se marcha de la gerencia de Hondutel para iniciar carrera política en busca de la presidencia de la República.
Aunque la revelación en primera instancia fue hecha por su esposa Liz de Vásquez, quien señaló que fueron millones los que le ofrecieron, pero por honrado no los aceptó.Al respecto, Vásquez Velásquez dijo que “yo quisiera hacer una ampliación en las cosas que ha dicho mi esposa, mire, a nosotros nos mueve y por eso es que estamos aquí, que es lo principal proponer al pueblo hondureño una nueva alternativa para salir de la situación difícil en que estamos porque consideramos que hay oportunidades todavía.
Lo que sucedió en 2009 fue una buena escuela, como ella lo dice, y donde yo estaba son siempre buenas escuelas porque normalmente hay un dicho que dice así, o mejor dicho un pasaje que dice así: que cuando Dios prepara a su gente para misiones más difíciles no manda a escuelas de necesidad, sino a escuelas de abundancia”.
“En la crisis de 2009 si yo hubiera apoyado al presidente Zelaya, yo fuera el segundo hombre más fuerte en Honduras en este momento, atrás de él, porque yo lo hubiese apoyado, tenía el poder de las Fuerzas Armadas como jefe del Estado Mayor Conjunto. Pero los jueces estaban diciendo que era ilegal, entonces, no lo podía apoyar porque yo siempre estoy apegado a la ley, porque es mi formación de respetar la ley.
Por otro lado, cuando la Corte Suprema dio la orden de que nosotros sacáramos al presidente Zelaya yo me pude haber quedado en el poder también y no entregárselo a los políticos y también no lo hice porque era antiético para mí, en los dos momentos era antiético.
Después en la frontera, uno de los comandantes que estaban en la frontera, allá le fueron avisar, dígale al general, aquí está un papelito, que aquí le mandamos a ofrecer 50 millones de dólares para regresar a la situación anterior para devolver otra vez al poder a los que estaban, entonces, yo no menciono nombres porque no quiero seguir hiriendo susceptibilidades, hay lo voy a mencionar en un libro que vamos a sacar próximamente”.
“Entonces, yo utilice más bien ese papel para ponérmelo en la frente y les digo a mis comandantes que estaban en ese momento, les digo miren: mi conciencia no vale 50 millones de dólares, ojalá que la conciencia de ustedes no valga menos porque teníamos que mantener la moral de la gente porque ya habíamos cumplido una orden de la Corte Suprema de Justicia, ya el poder estaba en manos de los civiles”, manifestó.