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Yoreños experimentan nuevamente la lluvia de peces y los degustan

Los pobladores del sector amanecieron recogiendo pescado para luego llevarlo a la mesa

Los vecinos de la aldea Centro Poblado recogieron y se alimentaron con los peces.

Yoro, Honduras

Una tormenta oscureció el cielo, eran las 5:00 pm del sábado cuando comenzó a llover. Los pobladores del sector y en especial los de la comunidad de Centro Poblado se refugiaron en sus hogares para protegerse del agua y los rayos.

Nadie se imaginaba que el fenómeno meteorológico que duró casi dos horas traía consigo la tradicional lluvia de peces, famosa en Yoro.

A medida cesaba la tormenta, los ciudadanos comenzaron a salir de sus casas y se encontraron que en sus patios habían peces de diferente tamaño, en su mayoría uno conocido como plateada.

La noche no permitió ampliar la búsqueda, pero con los primeros rayos del sol los lugareños comenzaron a buscar en las cunetas y potreros y había peces por todos lados.

“Niños y adultos hicieron sarta, solo era de agacharse y recoger”, expresó Adonay Díaz, reportero de un medio local. En horas del medio día del domingo en la mayoría de hogares del sector todos almorzaron con las plateadas.

Florencia Ramos preparó un canasto de tortillas y con los peces bien dorados cambió el menú en su cocina y todos los degustaron.

El fenómeno es único en Honduras. En el mundo se da también en Tailandia y Sri Lanka. La aldea ubicada a cinco kilómetros de la ciudad yoreña se convierte en la única en experimentar por dos ocasiones de manera consecutiva el misterioso acontecimiento, después de caer en otras comunidades.

Misterio

Pese a que es un acontecimiento que se registra todos los años entre los meses de mayo y junio hasta la fecha nadie posee pruebas científicas de este hecho.

Algunos expertos creen que la lluvia de peces podría deberse a un fenómeno meteorológico llamado tromba marina que levanta los peces y los trae hasta la zona.

En Yoro se manejan otras versiones, entre ellas, que podría tratarse de un milagro del padre Manuel de Jesús Subirana, de origen español, que evangelizó por muchos años a las tribus.