Más noticias

Falsos testimonios hundieron a Zavala con la justicia de EEUU

Carlos José Zavala, asegura la Fiscalía, nunca documentó las reuniones con narcotraficantes, por lo que resulta falso el alegato de que actuó como agente policial en las reuniones con narcos.

20 años es la pena máxima a recibir determina la Fiscalía de Estados Unidos en una carta enviada a la jueza Lorna Schofield, quien el 26 de junio definirá la pena que pagará el exoficial de la Policía hondureña.
20 años es la pena máxima a recibir determina la Fiscalía de Estados Unidos en una carta enviada a la jueza Lorna Schofield, quien el 26 de junio definirá la pena que pagará el exoficial de la Policía hondureña.

Tegucigalpa, Honduras

Las declaraciones falsas, contradicciones e inseguridades pusieron en jaque al expolicía Carlos José Zavala Velásquez ante la Agencia de Administración para el Control de Drogas (DEA) y la Fiscalía de Estados Unidos.

A Zavala, tras la acusación que le formuló Estados Unidos, lo entrevistó la DEA para obtener información de las actividades ilícitas que lo vinculaban con varios carteles.

En todo momento, Zavala, según el informe presentado por la Fiscalía norteamericana a la jueza Lorna Schofield, falseó sus declaraciones. Él afirmó falsamente que había sido pieza clave en la investigación de Héctor Emilio Fernández Rosa.

Otro punto que lo pone en entredicho es que aseguró que dos días después de haber acordado con Juan Manuel Ávila Meza y Mario Guillermo Mejía Vargas participar en el envío de cocaína en 2014, él informó de esa reunión al comisario Rigoberto Oseguera Mass de la Policía Nacional de Honduras.

Pero se contradice cuando reconoce que no documentó la información sobre Ávila Meza y Mejía Vargas, y que su supervisor en ese momento era Orlin Javier Cerrato Cruz en lugar de Oseguera. “Zavala Velásquez indicó que Oseguera no era su supervisor, sino que él era un amigo cercano”, dice el documento.

Un tercer punto fue que Zavala dijo no recordar que en las declaraciones que dio a la Fiscalía de Estados Unidos informó a Oseguera o Cerrato Cruz sobre la reunión que sostuvo en una gasolinera con los otros expolicías acusados.

“El expolicía no hizo ningún esfuerzo por grabar la reunión y no preparó un informe relacionado de la reunión. Zavala Velásquez ocultó que sostuvo una reunión en San Pedro Sula, en un taller de carrocería, así como los pagos de soborno que le dieron en esa reunión.

Estos puntos lo pusieron en tela de duda y con las declaraciones de otros narcos acusados en Estados Unidos lo hundieron más y de nada le valió cambiar su declaración como culpable de uno de los cargos que le hace la justicia en ese país”, se explica en el documento.

Negó todo

El 5 de abril de 2017, el abogado defensor de Zavala presentó al Gobierno una declaración jurada de un abogado hondureño llamado José Castro Ortiz, adonde refiere de una supuesta grabación de audio de una reunión el 7 de julio de 2016 entre Zavala Velásquez, Castro Ortiz y Oseguera. También acredita unos supuestos mensajes de texto entre Zavala Velásquez y Oseguera. Con esas evidencias el expolicía justifica que cuando se dieron esas reuniones con los narcotraficantes estaba actuando bajo la dirección de la Policía, situación que fue negada por sus superiores.

Zavala ha alegado su situación médica como un punto para argumentar lo que hacía, pero para la Fiscalía esto es una pista falsa, pese a que ha presentado un dictamen de un médico que lo examinó y determinó que padece un trastorno de estrés postraumático. Las alegaciones de daños colaterales para él y su familia no tienen sentido para la Fiscalía porque eran consecuencias previsibles, “era un miembro respetado de la Policía de Honduras y podía mantener a su familia a través de un medio de vida legítimo. En cambio, tomó las decisiones que lo llevaron a ser separado de su familia”.

Otro sobre sellado entregan en caso de Fredy Nájera

Todo indica que las negociaciones de Fredy Renán Nájera Montoya, exdiputado hondureño, van viento en popa con la Fiscalía estadounidense. En dos meses, son tres documentos clasificados, no visibles, los que han sido incorporados en el caso que se sigue en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

El juez que le fue asignado a Nájera Montoya es Paul G. Gardephe y es defendido por el abogado Víctor Edward Rocha, quien también lleva la defensa de otros hondureños acusados de traficar drogas a ese país.

Nájera aún no comparece ante el juez Gardephe, la defensa ha optado por concretar acuerdos con la Fiscalía antes que su representado acuda a los Tribunales.

Fue en enero de este año que la Corte del Distrito Sur de Nueva York lo acusó tras vincular al parlamentario en operaciones ilícitas para el cartel de Sinaloa. Las investigaciones colocaron a Nájera como uno de los principales proveedores de la droga, donde utilizó sus influencias para permitir las operaciones en la zona de La Mosquitia y Olancho a través de la llegada de avionetas.