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Hondureños son mayoría en la caravana que llegó a Tijuana

  • 26 abril 2018 /

Migrantes estarán al menos 15 días en Tijuana para decidir si piden asilo en EEUU o se quedan en México.

    Tijuana, México.

    Los migrantes de la caravana ya pueden ver el muro que divide a México y Estados Unidos, pero su sueño de cruzar apenas comienza.

    Ayer tomaron un respiro en la fronteriza ciudad mexicana de Tijuana a la espera de más compañeros de su caravana para decidir si tramitan el refugio en México o apuestan a pedir asilo en Estados Unidos.

    El albergue de la organización civil Juventud 2000 de Tijuana, en el noroccidental estado de Baja California, recibió a la avanzada de la caravana Viacrucis Migrante que partió el 25 de marzo pasado de la frontera sur de México.

    Unos 130 de los casi 1,500 migrantes de la caravana que iniciaron el viaje en Tapachula ( México) llegaron ayer a Tijuana en dos autobuses, en tanto que un grupo de casi dos centenares se detuvo en Hermosillo, estado vecino de Sonora.

    El resto de la caravana se dispersó de forma paulatina desde su llegada a Puebla y a la capital mexicana, en el centro del país, tanto por los planes de los propios migrantes como por las ofertas de las autoridades mexicanas de analizar un potencial refugio en este país.

    La mayoría optó por tomar el largo camino a Tijuana al ser este el más seguro de los trayectos debido a la inseguridad que asuela a los estados situados en la frontera nororiental con Estados Unidos, principalmente Tamaulipas.

    Desde el primer día de trayecto, la caravana y el Gobierno de México se vieron presionados por el Gobierno de Estados Unidos y la decisión del presidente Donald Trump de enviar a la Guardia Nacional a la frontera con México.

    Migrantes
    Muchos viajan con niños menores.


    De Honduras

    El director del albergue Juventud 2000 de Tijuana, José María García Lara, confirmó que sus instalaciones han dado refugio temporal a 132 migrantes, la mayoría mujeres con sus hijos.

    Los hondureños son “la comunidad más grande”, comentó el director del albergue al detallar las nacionalidades de los migrantes, además de guatemaltecos y salvadoreños, todos de los países del llamado Triángulo Norte de Centroamérica.

    “Les damos el lugar donde puedan permanecer para descansar”, explicó García Lara, en cuyo albergue la media de permanencia de los migrantes es de 10 a 15 días.

    Las mujeres y los niños se han establecido en habitaciones en las que hay literas para descansar y en los jardines del albergue se han habilitado tiendas de campaña para los varones, comentó.

    El albergue ofrece dos alimentos al día a los migrantes, por la mañana y por la tarde, con el respaldo que les ofrecen otras organizaciones sociales.

    Migrantes
    Desde el lunes duermen en Tijuana.


    Abogados de EEUU

    Personal del I nstituto Nacional de Migración de México ha comenzado a tener acercamientos con estos migrantes para darles asesoría a fin de que puedan determinar si quieren pedir asilo en Estados Unidos o buscar alguna otra alternativa, explicó.

    “Algunos ya tienen acercamientos con el Instituto Nacional de Migración para hacer trámites. Ha habido un acercamiento con el delegado (de la institución federal), una apertura para atender a la comunidad que solicite quedarse”, explicó el director.

    Organizaciones de derechos humanos en la frontera informaron que los migrantes esperarán a que lleguen los grupos de la caravana que quedaron rezagados antes de decidir si se plantan en la línea fronteriza con Estados Unidos para pedir asilo.

    Confirmaron que algunos abogados de Estados Unidos viajarán en estos días a Tijuana para darles asesoría y asistencia legal ante la advertencia del Gobierno de Trump de no permitir que grandes caravanas entren a su país.

    Alrededor de medio centenar de migrantes, principalmente de Honduras y El Salvador, llegaron ayer a Tijuana con la finalidad de pedir asilo en Estados Unidos en algún momento de los próximos días.

    La caravana de migrantes se ha realizado regularmente desde hace una década, aunque la de este año ha multiplicado sus participantes debido a la delicada situación que vive Honduras.