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“Hoy es tiempo de creer, de amar y esperar”: Garachana

Monseñor Garachana dijo que los que aman y confían en Dios no deben acongojarse por el 2018

El futuro es construido por nosotros, por lo que debemos esperar lo que cosechamos, afirmó Garachana.
El futuro es construido por nosotros, por lo que debemos esperar lo que cosechamos, afirmó Garachana.

San Pedro Sula, Honduras

¿Qué nos queda de valioso del año que finaliza y con qué actitud nos colocamos ante el nuevo año?, fue la pregunta que monseñor Ángel Garachana planteó a los feligreses durante la homilía de cierre de año en la catedral San Pedro Apóstol de esta ciudad. Como ya es costumbre, monseñor Ángel Garachana, obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, celebró la misa de cierre de año con un mensaje que llama a la reflexión, al perdón, al amor en Cristo y a la espiritualidad.

“El tiempo pasa. Un año termina y otro comienza, está a punto de irse el 2017 y nacer el 2018 pero y nosotros cómo vivimos ese paso, qué sentido damos a la sucesión de los días, meses y años, qué sentido damos a ese pasar del tiempo”, preguntó el obispo a decenas de feligreses que llenaron la catedral durante la misa nocturna del 31 de diciembre.

Señaló que hay quienes piensan en disfrutar del momento y no pensar en el mañana.

“Cada año forma parte de nuestra historia personal y nosotros dejamos el entramado de la historia colectiva de Honduras.

Escribimos con la tinta indeleble de las obras una historia de gracia o de pecado, una historia de amor o de desamor, de justicia o de injusticia, una historia de paz o de violencia”.

Celebrar estas fechas en el cristianismo es comprender el tiempo desde Jesucristo, indicó.

Continuó explicando el sacrificio de amor que realizó Dios al entregar a su hijo para liberarnos a nosotros del pecado, de la muerte y otorgarnos la condición gloriosa de hijos de Dios, de hijos suyos.

“La palabra se hizo carne, carne de nuestra carne. El que existía desde siempre se hizo temporal, entró en nuestra historia humana. Dios en Jesús se ha hecho historia humana para hacer de nuestra dramática historia una historia de salvación y para hacer de nuestro tiempo un tiempo de gracia, de bendición y de salvación”.

El prelado reiteró que la sucesión de los meses y años no es algo sin sentido y absurdo sino que es tiempo de Dios.

“El tiempo es providencia amorosa de Dios. Jesucristo ayer, hoy y mañana se acerca salvadoramente a cada hombre y mujer que quiere acogerlo”.

El tiempo es el ámbito de nuestra respuesta a Dios, que puede ser positiva o negativa. “Hoy es tiempo de creer, de amar, de esperar.

Hoy, mañana es oportunidad de hacer el bien, de practicar la justicia, de cumplir con nuestras responsabilidades humanas y cristianas, personales, familiares y sociales”, expresó Garachana.