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Sectores llaman a mantener la calma y evitar la violencia

Los políticos, al final, se ponen de acuerdo, dice la Confraternidad Evangélica.

En los últimos dos días ha habido disturbios en Tegucigalpa y San Pedro Sula.
En los últimos dos días ha habido disturbios en Tegucigalpa y San Pedro Sula. / Foto: AFP

Tegucigalpa, Honduras.

Líderes de organizaciones importantes del país exhortan a los ciudadanos (de los dos bandos en contienda) a guardar la cordura y no desatar la violencia porque, al final, las consecuencias son negativas para todos los hondureños.

Estos líderes recomiendan hacer uso de los recursos legales, en caso de sentirse afectados por los resultados anunciados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y a manifestarse libremente, pero de manera pacífica.

Alberto Solórzano, presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, advierte que “el país nos necesita juntos y en acuerdo para el mejor esfuerzo para sacarlo adelante”.

Claves
1. Inversión
Los inversionistas retiran sus capitales y suspenden los proyectos cuando observan una sociedad envuelta en inestabilidad, bandalismo y violencia que afecta a la propiedad privada.
2. Pobres
Cuando merma la inversión, a causa de la inestabilidad, se reducen las fuentes de empleo. Las personas más pobres son las que sufren más económicamente por no encontrar un trabajo.
3. División
Las diferencias políticas dividen a las familias y la sociedad en general. Esta condición frena el desarrollo económico y humano de los habitantes.
4. Deterioro
A causa de los actos vandálicos, la imagen de un país se deteriora y esto se traduce en una pérdida económica. Los turistas extranjeros, por miedo, evitarán viajar al país.

“Hacemos un llamado a la mesura y prudencia. Recordemos que al final los políticos se ponen de acuerdo mientras los seguidores quedan confrontados”, dijo. “No nos prestemos a difundir mensajes de odio, calumnia e incertidumbre”.

El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) insta a los líderes que disputan el triunfo, Juan Orlando Hernández (Partido Nacional) y Salvador Nasralla (Alianza), a “apegarse al convenio que han firmado” con la Organización de Estados Americanos “por el bien del país”.

“Aprovecho para felicitarlos por haber firmado un convenio de este tipo. Demuestran el interés y el amor que le tienen a Honduras. Antepusieron los intereses de Honduras por los intereses particulares”, dijo Luis Larach, presidente del Cohep.

Según Larach, los ciudadanos deben “esperar los resultados que dé el Tribunal Supremo Electoral, y el Tribunal Supremo Electoral debe seguir las recomendaciones de los observadores internacionales, quienes han hecho una gran labor. Que no dé resultados de un ganador hasta que no haya agotado todas las instancias y se hayan dilucidado todas las actas y que se haya contado hasta el último voto, que fue la solicitud que hicieron los partidos de oposición al Partido Nacional”. Las últimas manifestaciones, con resultados violentos, han causado la suspensión de proyectos en diferentes puntos del país y esto, según el Cohep, pone en riesgo la generación de empleo que necesitan todos los hondureños.

“Desafortunadamente ya se están teniendo consecuencias en la economía nacional. Hay lugares que están cerrando, gente que estaba con proyectos en desarrollo han paralizado algunos. Esas manifestaciones no están causando efectos en los políticos, el efecto es negativo y está cayendo en los más necesitados”, dijo Larach.

Después de 2009, a causa de la crisis política, la economía hondureña entró en crisis, mermó la inversión, aumentó el desempleo, la pobreza y la violencia. Estos fenómenos afectaron a todos los hondureños.

Santiago Ruiz, expresidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos (Fenag), advierte que “esas manifestaciones paran la actividad económica, causan miedo, la inversión se frena, internacionalmente el país vuelve atrás”.

“Estas tomas son actos vandálicos. La protesta puede darse sobre el marco del respeto sin afectar a las otras personas que no concuerdan con las ideas de quienes protestan. Eso es condenable y debe actuarse para que las otras personas puedan circular y no afecten la propiedad pública y privada”, recomendó Ruiz.

A juicio del empresario del sector ganadero y agrícola, “ya se nos olvidó el efecto negativo de lo que pasó hace ocho años”. “Este es un momento crucial para que los líderes llamen a la calma. Deben buscar la parte legal y manifestarse de forma pacífica”, dijo.