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Préstamos “gota a gota”, el negocio de colombianos que se impone en Honduras

Dan dinero sin garantías ni avales, pero con altas tasas de interés diarias y están relacionados con el crimen organizado.

El cobro se hace de manera informal: diariamente una mujer visita a los deudores.
El cobro se hace de manera informal: diariamente una mujer visita a los deudores. /

San Pedro Sula, Honduras

Juan es barbero. Una emergencia lo obligó a pedirle a un amigo que lo pusiera en contacto con unos colombianos que le prestarían dinero para salir del apuro, pero no sabía a lo que se exponía.

Los colombianos son conocidos por otorgar préstamos “exprés” a cambio de una simple firma.

Dato
Un problema que nació en Colombia. Los préstamos “gota a gota”, también conocidos como préstamos exprés o el prestadiario, nacieron en Colombia.

Tras esa jugosa oferta tendría que pagar intereses más altos que en cualquier institución de crédito formal. Además, el retraso de un solo día en los pagos traía consigo amenazas en contra de su propia vida.

“Me dijeron que pagaría caro el retraso”, relató Juan al describir cómo fue el proceso para que le prestaran L4,600 (200 dólares), de los cuales terminó pagando L5,819 ($253) en el plazo de un mes.

En Honduras opera una red que, según unidades de investigación policial, está compuesta por al menos 20 colombianos.

La red se moviliza por las ciudades para ofrecer préstamos sin mayor garantía. Colocan direcciones de sus empresas en lugares fantasma y reclutan a mujeres, en su mayoría hondureñas, para el cobro de los pagos. Algunos de estos extranjeros ya fueron arrestados por las autoridades, ya que les encontraron sumas de dinero que no pudieron justificar.

Sin embargo, siguen operando en las ciudades donde el acceso a la banca formal es inaccesible para un pequeño negocio.

Los elegibles

Los prestamistas “exprés” tienen como clientes a dueños de pulperías, taxistas, salones de belleza, pequeños comerciantes, tortilleras, vendedores ambulantes, locatarios de mercados, entre otros. El grupo de extranjeros se ubica en al menos seis ciudades de este país donde se registran con empresas de fachada. Las mismas no aparecen registradas en el sistema mercantil hondureño. La operación de estas redes mantiene a grupos de investigadores tras una pista que señala que estos fondos provienen de delitos asociados a la usura, el robo y lavado de dinero.

De acuerdo con indagaciones de la Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia (DNII), se sigue la pista a varios grupos de extranjeros que tienen uno o dos años de estar operando bajo esta modalidad. “Se ha detectado a colombianos operando con empresas que no están registradas en el Sistema del Registro Mercantil en Honduras. Actúan en algunos casos asociados con hondureños. Los primeros indicios apuntan a que los recursos que utilizan para prestar a pequeños comerciantes tienen su origen en actos ilícitos que cometen y que estamos rastreando junto con la Policía de Colombia”, explicó uno de los agentes de esa unidad.

Los Rastrojos

Con las unidades de investigación de Honduras y Colombia se determina la conexión que pueden tener con las operaciones, por ejemplo, del cartel Los Rastrojos. Este cartel es conocido por ser una organización poderosa del narcotráfico, cuyo origen se sitúa en Colombia y que inició operaciones desde 2002.Aunque varios líderes fueron capturados en 2012 se cree que varias células se dispersaron en estos países para continuar con el negocio a través de la extorsión y el secuestro.

“Son seis grupos de colombianos que están distribuidos en el territorio. Se les sigue la pista porque todo apunta a que con ese mecanismo están lavando dinero”, informó uno de estos agentes cuando se solicitó información sobre el asunto.

Parte del rastreo que las autoridades han hecho a los colombianos incluye los movimientos migratorios que han tenido en los últimos dos años. Se han identificado al menos cinco visitas a Colombia, cuatro a Guatemala y Panamá.