Una defensa contra el cáncer de piel podría vivir en la piel

Estados Unidos

Unas bacterias que viven comúnmente en la superficie de la piel podrían protegerle del cáncer.

Investigadores de la Universidad de California, en San Diego, dijeron que una cepa particular de bacterias parece ayudar a evitar el cáncer de piel al suprimir la propagación de ciertas células tumorales desencadenadas por una exposición excesiva a los rayos ultravioleta (UV) del sol.

La nueva investigación, basada en estudios que utilizaron ratones, se publicó en la edición del 28 de febrero de la revista Science Advances.

"Todo el mundo tiene algunas cepas de esta especie bacteriana", explicó el doctor Richard Gallo, coautor del estudio. "Más o menos un 20 por ciento parecen tener esta cepa en particular". Gallo es presidente del departamento de pediatría de la universidad.

Aun así, la revelación de que se implica en la actividad contra el cáncer "es del todo nueva", señaló.

¿Podría el nuevo hallazgo conducir a nuevos tratamientos o intervenciones preventivas contra el cáncer de piel que se basen en los recursos bacterianos del "microbioma cutáneo" de las mismas personas?

"Es demasiado pronto para afirmarlo con certeza", dijo Gallo. "Pero la esperanza es que aplicar esto podría proteger a las personas igual de bien como hemos mostrado que funciona en ratones".

Pero los expertos apuntan que la investigación realizada con animales con frecuencia no produce resultados similares en los humanos.

Muchos tipos de bacterias residen de forma inocua en la superficie de un cuerpo humano sano. Pero la bacteria específica en cuestión, una cepa llamada Staphylococcus epidermidis, parece producir un compuesto anticancerígeno específico llamado 6-N-hidroxiaminopurina (6-HAP), encontraron los investigadores.

Al interferir con los procesos normales del ADN, la 6-HAP parece detener las células tumorales sin provocar ningún daño al anfitrión.

Además, dijeron los investigadores, pruebas preliminares en animales sugieren que incluso podría ser posible que pasaran más cosas. Inyectar la 6-HAP directamente en el torrente sanguíneo podría inhibir el inicio del cáncer o reducir el crecimiento de los tumores de melanoma en más de un 50 por ciento, anotaron.

El equipo del estudio apuntó que, cada año, más de un millón de estadounidenses reciben un diagnóstico nuevo de cáncer de piel.

El nuevo estudio comenzó cuando los investigadores exploraron el potencial de la 6-HAP en el laboratorio. Expusieron células tumorales al compuesto, lo que resultó en una reducción en la proliferación de algunos tipos de cáncer, según su informe.

Luego, los investigadores evaluaron el potencial protector de inyectar 6-HAP en ratones por vía intravenosa.

Para revisar qué tan seguro sería el procedimiento,el equipo inyectó el compuesto una vez cada 48 horas durante dos semanas, observando señales de algún impacto tóxico. No se observó ninguna toxicidad en los ratones.

Entonces, inyectaron uno de dos tipos de bacterias estafilococos en un grupo de ratones que se habían expuesto a una forma particularmente agresiva de un cáncer de crecimiento rápido. En todos los casos, la "densidad" de las bacterias inyectadas se describió como similar a los niveles que por lo general se encuentran en la piel humana normal.

Los investigadores encontraron que un tipo de estafilococo inyectado producía el compuesto 6-HAP, pero el otro no.

Los ratones que recibieron inyecciones de la bacteria que no produce 6-HAP experimentaron un crecimiento tumoral rápido, algo que los investigadores habían anticipado. Pero los que fueron inyectados con la bacteria que produce 6-HAP experimentaron una reducción "significativa" en la cantidad y en el crecimiento de los tumores, encontraron los investigadores.

Gallo y sus colaboradores dijeron que sus hallazgos sugieren que esta bacteria cutánea común podría ofrecer una protección contra el desarrollo del cáncer de piel. Pero añadieron que se necesitará más investigación para comprender exactamente cómo funciona el proceso protector, además de explorar cómo podría aprovecharse para servir como un tratamiento anticancerígeno efectivo en las personas.

Ashani Weeraratna, profesora y colíder del programa de inmunología, microambiente y metástasis en el Centro de Investigación sobre el Melanoma del Instituto Winstar, en Filadelfia, se hizo eco de esa opinión.

"Creo que todavía se necesita mucha investigación rigurosa", planteó.

"Está claro que una comprensión del microbioma (el pasaje bacteriano, por así decirlo) es esencial para aprovechar el potencial completo de algunas de las inmunoterapias destacadas que hay disponibles para tratar el cáncer, como el melanoma", dijo Weeraratna.

"Por tanto, estos hallazgos son muy importantes", anotó.

"Si podemos comprender si un equilibrio entre una especie de bacteria es mejor para un paciente que otro, quizá podamos usar dosis bajas de antibióticos para fomentar el crecimiento de una bacteria en vez de la otra", sugirió Weeraratna.

Pero añadió que las bacterias tienden a tener una tasa alta de mutación, y por tanto un potencial alto de que surja una resistencia a los antibióticos. Debido a esto, los estudios futuros que busquen explotar el potencial protector de las bacterias cutáneas "tendrían que abordarse con mucho cuidado", advirtió Weeraratna.