Esta enfermedad puede ser primaria, pero también puede ser secundaria a otra enfermedad.
Esta enfermedad puede ser primaria, pero también puede ser secundaria a otra enfermedad.

La hipertensión arterial es causada por sufrir de niveles altos de estrés y malos hábitos

San Pedro Sula.

Hoy se conmemora el Día mundial de la hipertensión arterial, el lema es “Acércate a tu médico o centro de confianza y hazte un control de tu presión arterial”.

El objetivo es hacer conciencia sobre la importancia de controlar esta enfermedad para disminuir el riesgo de sufrir un infarto de miocardio, accidente cerebrovascular (ACV), ceguera o daño renal.

El cardiólogo Jorge Martínez, del hospital Cemesa, indica que la hipertensión arterial es una enfermedad que se caracteriza por causar el endurecimiento de las arterias, “por lo que no es inicialmente una enfermedad causada por el corazón, sino que por las arterias. Estas pierden la elasticidad y la capacidad de adaptarse al flujo de sangre que circula por ella. Cuando se vuelve rígida la sangre hace mayor presión y se eleva la presión arterial”.

Proceso.

Martínez detalla que a cualquier edad puede padecer de hipertensión arterial, pero es un proceso que se presenta más en la tercera edad. “Eventualmente todos vamos a padecer de esta enfermedad, pero existen factores que hacen que se presente en una edad joven”.

La principal causa para el desarrollo de la hipertensión arterial en el adulto joven es el estrés. “Este hace que se liberen hormonas y sustancias que hacen que las arterias se vuelvan más rígidas y se eleve la presión”.

Otras factores de riesgos son: obesidad, el tabaquismo y la inactividad física que contribuyen al desarrollo de esta enfermedad que, de no tratarse adecuadamente, puede producir daños en el corazón, cerebro, ojos y riñones.

El tratamiento farmacológico dependerá qué factores presenta.

Esta enfermedad es considerada silenciosa, ya que no presenta síntomas en un principio, pero cuando se tiene por mucho tiempo elevada la presión puede presentar dolor de cabeza fuerte, náuseas o vómitos. Además confusión, cambios en la visión y sangrado nasal.

“El paciente hipertenso debe seguir un tratamiento farmacológico y realizarse anualmente una revisión para conocer sí el medicamento le está ayudando a controlar su enfermedad y si no provoca efectos secundarios”, detalla Martínez.

Dado que también la diabetes tipo 2 es un importante factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, su asociación con hipertensión claramente multiplica este riesgo. “Por lo que requiere un control de las dos enfermedades”, indica Martínez.

Cuide lo que come

La nutriólogo Ana Espinoza del hospital Cemesa, comenta que la hipertensión arterial primaria no se cura, pero se puede controlar siguiendo un estilo de vida sano y tratamiento. Algunos factores que causan la hipertensión arterial pueden ser modificables como: la alimentación, la obesidad y la inactividad física. Eliminar el tabaco y reducir el consumo de alcohol.

Aumente los niveles de fibra en la dieta: consumir de cinco a 10 porciones de frutas, verduras y hortalizas. En las frutas se deben comer tres porciones: ejemplo de porciones un puño de la mano, una taza de ocho onzas y cinco frutas pequeñas. Se debe consumir en varios horarios.

Las hortalizas y verduras tres porciones. La dieta debe ser baja en sodio, ya que los alimentos tienen sodio. Lo ideal es consumir menos de dos gramos de sal al día. Quite la sal de la mesa y al condimentar la comida hágalo con hierbas aromáticas. Consumir carnes magras, pescado, pollo, lácteos bajos en grasa y carbohidratos.

Se debe limitar el consumo de alcohol, los hombres pueden tomar dos cervezas y la mujer una a la semana. Si es vino los hombres dos copas y una copa a la semana.

Beneficios del ejercicio

1. Según estudios, el ejercicio puede reducir el riesgo de cardiopatías y accidentes cerebrovasculares. Las personas inactivas corren casi el doble de riesgo de morir de una cardiopatía en comparación con las personas que son activas.

2. Si usted no hace nada de ejercicio, realizar un poco más de actividad física (por ejemplo, caminar todos los días) puede ayudar a reducir su riesgo de padecer estas afecciones y a mantener su presión arterial en control. Los hipertensos pueden caminar a diario.

3. Hacer ejercicio ayuda a mejorar el equilibrio de su colesterol. Existen dos tipos de colesterol: el colesterol LDL o malo y el colesterol HDL, o bueno. Hacer ejercicio como caminar a paso ligero o correr, eleva el colesterol HDL.

4. El ejercicio puede ayudar a prevenir y a tratar las enfermedades mentales. Algunos estudios sugieren que realizar actividad física con regularidad es tan efectivo para el tratamiento de la depresión y ayuda a controlar el estrés.

5. Incorpore el ejercicio regular a su rutina y seguramente duerma mejor, reduzca sus niveles de estrés y mejore su imagen de sí mismo. Además le ayudará a mantener un peso saludable. Puede reunirse con amigos para hacer caminatas diarias.