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Mipymes, la columna vertebral del empleo

Cartera crediticia del sector formal creció 24% el año pasado y supera los 10,000 millones de lempiras

Confianza ha entregado más de 2,000 millones de lempiras en nuevos créditos en los últimos dos años y se ha garantizado el 50% de los créditos.
Confianza ha entregado más de 2,000 millones de lempiras en nuevos créditos en los últimos dos años y se ha garantizado el 50% de los créditos.

Tegucigalpa, Honduras

La pequeña y mediana empresa en Honduras se consolida día a día como uno de los sectores con mayor aporte a la economía. El sector es el principal pilar del mercado laboral. “Cargan sobre sus hombros la generación de empleo”, dice a D&N Juan José Lagos, presidente de la Fundación Covelo y miembro de la Red de Microfinancieras de Honduras (RedMicroh), que aglutina a 24 instituciones en 17 de los 18 departamentos de Honduras. Esta red atiende a 347,000 clientes y tiene una cartera de créditos que supera los 10,000 millones de lempiras.

El sector de las microfinanzas es un pilar importante de la economía hondureña, principalmente en su aporte al PIB (Producto Interno Bruto) y la generación de empleo. Según las cifras del sector, la aportación al PIB de estas empresas ronda el 30% y más de 90% del empleo.

“Es decir que las Mipymes formales y no formales generan 9 de cada 10 empleos que hay en el país, estoy hablando de micro, pequeña y mediana empresa; como ve, si hacemos una valoración del sector, este es uno de los principales aportes del sector a la economía del país”, reiteró.

Las 3 más grandes microfinancieras
Cada una de ellas maneja una cartera superior a los mil millones de lempiras y se trata de Banco Popular con L1,555,8 millones; Fundevi con L1,467.3 y ODEF con L1,454.9 millones.
La cartera de clientes asciende a 142,922 personas en el territorio nacional.

Lagos reconoce que mucho de ese empleo es informal, que muchos de ellos no tienen seguro social, que a muchos no les pagan el salario mínimo completo, no tienen el beneficio del RAP (pensiones y cesantías) porque no tienen capacidad para pagar todos los beneficios.

Hay otra categoría del empleo no remunerado, que es aquel que se da en las mipymes familiares, donde trabajan los miembros de un núcleo familiar y no les pagan salario, sino que de ahí viven. “No tenemos estadísticas, pero sí podemos decir que es un sector que aporta grandemente para sacar a la gente de la pobreza y la pobreza extrema, que le ayuda a la gente a tener un ingreso”, indicó. Para el ejecutivo, es en este sector donde el gobierno debe concentrar su política de empleo.

Microfinancieras, impulsando las mipymes. Jackson Argeñal, presidente de la RedMicroh, destaca el avance del sector en 2017.

No solo creció el número de microfinancieras de 21 a 24, también el volumen de créditos otorgados. Pasó de 8,135 millones de lempiras en 2016 a 10,121 millones en 2017. Esto representan un 24% de crecimiento y casi 100% de aumento en clientes (de 149,146 a 347,486 prestatarios).

Además de la Red de Microfinancieras también disponen de fondos para el sector las cooperativas y los bancos del sistema financiero. Los tres sectores (microfinancieras, cooperativas y banca) estarían destinando unos 20,000 millones de lempiras a préstamos de la pequeña y mediana empresa. “Es decir que alrededor de un 5% del total del PIB es el que se atiende con todos estos programas”, dijo Lagos.

La cartera de la RedMicroh está distribuida en un 60% en sectores y regiones rurales y el 40% restante en las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula, los dos principales conglomerados urbanos del país.

Los fondos que se han colocado en el área urbana se destinan en un 40% al comercio, 30% a la vivienda, 20% a servicios y el 10% restante a la industria y el consumo. Mientras que en el área rural van al sector agrícola, café y comercio rural (que incluye la comercialización y las cadenas de valor de los productos que se producen en esa zona).

“La banca ha bajado un poco más porque el costo en microfinanzas es más alto, porque el riesgo es mayor; para nosotros dar un préstamo de 5,000 lempiras tiene el mismo costo de dar un préstamo de un millón de lempiras”, explicó Lagos.

En este punto, resalta que la ventaja de las microfinancieras es el acceso a este tipo de créditos. “Nosotros en la primera etapa no pedimos garantías”. Hay microfinancieras que prestan hasta un millón de lempiras.

Sector en crecimiento

El de las microfinanzas es un sector que en la última década ha tenido un crecimiento sostenido. Entre un 7% y un 8% anual, incluso en medio de las crisis políticas y económicas que el país ha sufrido en los últimos años.

“Es que este es un sector inversamente proporcional a las crisis, es decir que cuando hay más crisis y la gente queda sin empleo, todas las microfinanzas afloran, aunque siempre tiene un impacto”, comenta Lagos. Señala que la crisis política poselectoral en 2017 le provocó al sector un pequeño retroceso y cierto nivel de recesión, “pues no colocamos lo que esperábamos a diciembre; creo que logramos más o menos un 80% del crecimiento”, añadió.

Sigan o no los conflictos políticos,en 2018 la meta es crecer en un 10% más y afianzar el apoyo a pequeñas y medianas empresas en el sector rural y a microempresas verdes amigables con el medio ambiente, ofreciéndoles más productos y servicios.