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Las gestiones secretas que llevaron a Google a abrirse paso en Cuba

La Casa Blanca nunca informó a Google, actualmente una filial de Alphabet Inc., sobre las negociaciones secretas con Cuba.

El acceso a Internet en Cuba es limitado a unos pocos puntos de acceso Wi-Fi, donde muchos usuarios se congregan.
El acceso a Internet en Cuba es limitado a unos pocos puntos de acceso Wi-Fi, donde muchos usuarios se congregan.

Nueva York, Estados Unidos.

Hace dos años, el presidente Barack Obama trabajaba en secreto para restaurar las relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba cuando recibió ayuda de un lugar imprevisto.

Eric Schmidt, presidente ejecutivo de la junta directiva de Google, y líderes de otras compañías viajaron a La Habana en junio de 2014 con el respaldo de la Casa Blanca para hablar con el gobierno cubano sobre los beneficios del acceso a Internet. A su regreso, Schmidt hizo un llamado a que se levantara el embargo comercial.

La Casa Blanca nunca informó a Google, actualmente una filial de Alphabet Inc., sobre las negociaciones secretas con Cuba. Para cuando Obama anunció en diciembre de ese año que Estados Unidos restauraría los lazos diplomáticos, Google había lanzado versiones gratuitas de su popular motor de búsqueda y otros servicios de Internet en la isla.

El lunes, durante el primer día completo de la histórica visita a Cuba, Obama anunció que Google había alcanzado un acuerdo para iniciar un proyecto de demostración temporal en La Habana para presentar algunos de sus productos de Internet. “Esperamos tener la oportunidad de ofrecer más servicios al pueblo cubano en el futuro”, escribió en un blog Brett Perlmutter, un ejecutivo de Google que viajó a Cuba esta semana.

Durante la presidencia de Obama, los intereses de Google en el exterior con frecuencia se han alineado con los del gobierno. La visita de Google a La Habana ayudó a la Casa Blanca a familiarizar al gobierno cubano con las empresas estadounidenses y los beneficios de Internet. Para Google, el esfuerzo de Obama para levantar el embargo ha comenzado a abrirle un mercado potencial de más de 10 millones de clientes.

Numerosas empresas estadounidenses, incluidos los competidores de Google, intentan aprovechar las nuevas oportunidades que se presentan en Cuba. No es inusual que las compañías de EE.UU. trabajen con el Departamento de Estado para obtener grandes acuerdos en el exterior o que hagan lobby ante el Departamento de Comercio para que negocie pactos comerciales que abran nuevos mercados.

Google dice que nunca hizo lobby para poner fin al embargo. Lo que distingue los esfuerzos de Google alrededor del mundo es su interacción en lugares donde el Departamento de Estado de EE.UU. enfrenta duros desafíos, como Corea del Norte, Irak y Cuba. Eso se debe a su interés declarado en promover Internet como una forma de darles a personas de todo el mundo, en especial en regímenes represivos, acceso a nuevas ideas e información.

Un vocero del Departamento de Estado dijo que el organismo “interactúa con muchas empresas estadounidenses, como sea apropiado, para asegurar que estén avanzando los intereses económicos de EE.UU. alrededor del mundo”, y que su relación con Google no es diferente.

Mercados nuevos Cerca de un tercio de la población mundial tiene acceso a Internet. El resto es un potencial mercado para los negocios de Internet y publicidad de Google. Washington cree que proveer acceso a Internet a las personas ayudará a promover la democracia en el mundo al mejorar la comunicación y exponerlas al comercio y la iniciativa empresarial al estilo estadounidense. No obstante, no siempre ha visto con buenos ojos los esfuerzos de Google. Por ejemplo, el Departamento de Estado dijo que la visita en 2013 de ejecutivos de Google a Corea del Norte “no fue una gran idea”.

Han surgido algunas teorías inusuales sobre las intenciones de Google y sus vínculos con el gobierno. En Cuba, tras la visita de Schmidt en junio de 2014, un profesor de una universidad que visitaron los ejecutivos de Google dijo en una publicación estatal que “no fue el ala técnica de Google quien vino, fue el ala política, que es una extensión del Departamento de Estado”.

Un portavoz del Departamento de Estado dijo que cualquier “sugerencia de que una empresa privada es una extensión del Departamento de Estado de EE.UU. revela una falta fundamental de comprensión sobre cómo funciona una democracia de libre mercado”. Google cuenta con una presencia sustancial en Washington y sus vínculos con el gobierno de Obama son amplios.

Los esfuerzos de la empresa en Cuba comenzaron con una división llamada Jigsaw, que desarrolla tecnología “para proteger a poblaciones vulnerables y defender contra las amenazas a la seguridad más difíciles del mundo”, según su sitio web. La empresa es dirigida por Jared Cohen, un ex funcionario del Departamento de Estado de 34 años, que fue contratado en 2010 por Schmidt, cuando éste era el presidente ejecutivo de Google.

Jigsaw se llamaba entonces Google Ideas. Cohen detectó similitudes con su trabajo en el Departamento de Estado, pero creía que en Google podría emprender algunas tareas que no podía hacer el gobierno, en parte gracias a los recursos y capacidades técnicas del gigante de Silicon Valley.

Cuando Schmidt dejó la presidencia ejecutiva para encabezar la junta de Google en 2011, viajó en compañía de Cohen a más de 30 países para investigar para un libro el impacto de la tecnología sobre el futuro de los gobiernos y los negocios. Obama había expresado interés en relajar las relaciones con Cuba. Comenzó con pequeñas medidas para facilitar los viajes y el envío de remesas de los cubano-estadounidenses a la isla. Un reducido equipo del gobierno inició en 2013 negociaciones secretas para normalizar las relaciones.

Google estaba en contacto con la Casa Blanca y el Departamento de Estado sobre su interés en Cuba. A mediados de 2014, les dijo a funcionarios del gobierno que Schmidt y otros ejecutivos querían viajar a Cuba. La Casa Blanca apoyó el plan. El gobierno estadounidense estaba interesado en alentar a las empresas a expandir las telecomunicaciones y el acceso a Internet en Cuba.

En junio de 2014, una delegación de ejecutivos de Google, entre ellos Schmidt y Cohen, aterrizó en La Habana. Durante varios días, se reunieron con representantes del gobierno y de universidades. Al volver, Schmidt escribió en un blog que el embargo “no tiene ningún sentido en absoluto” y que la mejor forma de modernizar Cuba es “dar poder a los ciudadanos con smartphones” y “poner herramientas de información directamente en las manos de cubanos”.

Un alto funcionario del gobierno dijo acerca de los esfuerzos de la empresa en Cuba: “Lo que Google estaba tratando de hacer era muy consistente con lo que nosotros estábamos tratando de hacer”. Semanas después, con el visto bueno de Washington, Google anunció que ofrecería por primera vez su navegador web, Chrome, a los cubanos. En noviembre de 2014, la empresa anunció que recibió autorización del gobierno estadounidense para ofrecer versiones gratuitas de Google Play y Google Analytics en Cuba.

El 17 de diciembre de ese año, después de 18 meses de negociaciones secretas, Obama anunció que EE.UU. normalizaría las relaciones con Cuba. En septiembre del año pasado, el Departamento del Tesoro de EE.UU. presentó una serie de reglas dirigidas a orientar a las empresas del país a hacer negocios con Cuba.

Estas permitían a Google y otras firmas de Internet contratar por primera vez a cubanos para desarrollar aplicaciones. También les dejaba exportar varios equipos de telecomunicaciones, incluyendo routers para Wi-Fi, a la isla. En sus conversaciones con el gobierno cubano, Google ha ofrecido hacer lo que ha llevado a cabo en otros países, como archivar la biblioteca nacional en la web, crear mapas detallados del país y construir una red de banda ancha. Por ahora, no ha habido acuerdos. El gobierno cubano, a su vez, considera la red de telecomunicaciones una parte crucial de la seguridad nacional.

El lunes, Google anunció que había alcanzado un acuerdo para inaugurar un proyecto de demostración temporal en un estudio de arte de La Habana para permitir a hasta 40 cubanos a la vez usar computadoras con conexión de alta velocidad a Internet.

“También estamos explorando posibilidades adicionales en torno a aumentar y mejorar el acceso a Internet, pero estamos en etapas preliminares”, escribió Perlmutter. “Siempre hemos sido muy abiertos sobre el hecho de que queremos hacer disponible tantos de nuestros productos como sea posible alrededor del mundo porque creemos que el acceso a la información y la tecnología puede mejorar las vidas”.