Dallas, Texas, Estados Unidos.
La esencia futbolística de Hernán Medford va imponiéndose poco a poco en la Selección Nacional de Honduras. Todos van al ataque y buscan el gol. Como todo cambio, lleva trabajo, pero son requisitos cotidianos en los ensayos del tico.
Los seleccionados practicaron el viernes en una de las canchas del Toyota Soccer Center, frente al estadio local del club FC Dallas, donde han participado muchos futbolistas hondureños.
En la práctica se enfocaron en el juego ofensivo con mayor dinámica entre los jugadores y más movilidad de pelota. Jona Mejía, Choco Lozano y Diego Reyes, tres potentes delanteros, que tienen la cabeza puesta en atacar, pero contra Belice no tuvieron la oportunidad de comenzar anotando, lo dieron todo en la práctica y pulieron la definición. Dos autogoles definieron ese comienzo para Honduras.
“Seguimos la idea de tener más dinámica y que los jugadores no estén tan agrupados en ataque, tratando de buscar más variantes y opciones. El equipo quiere tomar más riesgos y hay jugadores para llevar a cabo eso. Por ahora nos sentimos más cómodos. Nos tenemos que animar a arriesgar un poco más. Tenemos equipo y contamos con grandes futbolistas”, dice Arnold Cruz, asistente de Medford.
Wilfredo Barahona es uno de los elementos que en este nuevo proceso comenzaron como titulares y todo indica que se mantendrá en ese puesto.
Declaró ayer: “La idea es animarse un poco más en ataque. El profe siempre nos dice que nos animemos a equivocarnos. Eso está bueno para porque uno se siente más libre, más tranquilo para jugar”.
EL CHOCO NO SE DESESPERA
Anthony Lozano tuvo un buen comienzo frente a Belice; fue uno de los más peligrosos en el ataque catracho y, aunque el gol es la gran deuda, no se apresura: “Ya nos quitamos la presión de ganar el primer juego y ahora llegamos con más confianza ante El Salvador”.
Más allá del aspecto individual, tiene claro que “lo más importante es que podamos ganar y eso se irá transformando en confianza”.
Carlos Pavón fue un referente del gol cuando se mencionaba su nombre en la Selección. Hoy, sus funciones son enseñar de algún modo lo que aprendió en los muchos partidos que disputó. Bajo sus órdenes están Lozano y compañía.
“Pavón me ha dado algunos movimientos en la cancha; da confianza y eso es importante en un entrenador”, elogió Lozano.
Sabe que mientras la Selección juegue al ataque, como se está evidenciando en este proceso, “los goles llegan porque el equipo somete el rival y así la pelota tiene que entrar. En nuestro debut Contra Belice nos sentimos contentos y dejamos una buena imagen”.
Lozano no se desespera por la carencia de gol en apenas un partido, “van a llegar tarde o temprano, pero hay que tener paciencia y llegarán cuando menos se esperan”.
La esencia futbolística de Hernán Medford va imponiéndose poco a poco en la Selección Nacional de Honduras. Todos van al ataque y buscan el gol. Como todo cambio, lleva trabajo, pero son requisitos cotidianos en los ensayos del tico.
Los seleccionados practicaron el viernes en una de las canchas del Toyota Soccer Center, frente al estadio local del club FC Dallas, donde han participado muchos futbolistas hondureños.
En la práctica se enfocaron en el juego ofensivo con mayor dinámica entre los jugadores y más movilidad de pelota. Jona Mejía, Choco Lozano y Diego Reyes, tres potentes delanteros, que tienen la cabeza puesta en atacar, pero contra Belice no tuvieron la oportunidad de comenzar anotando, lo dieron todo en la práctica y pulieron la definición. Dos autogoles definieron ese comienzo para Honduras.
“Seguimos la idea de tener más dinámica y que los jugadores no estén tan agrupados en ataque, tratando de buscar más variantes y opciones. El equipo quiere tomar más riesgos y hay jugadores para llevar a cabo eso. Por ahora nos sentimos más cómodos. Nos tenemos que animar a arriesgar un poco más. Tenemos equipo y contamos con grandes futbolistas”, dice Arnold Cruz, asistente de Medford.
Wilfredo Barahona es uno de los elementos que en este nuevo proceso comenzaron como titulares y todo indica que se mantendrá en ese puesto.
Declaró ayer: “La idea es animarse un poco más en ataque. El profe siempre nos dice que nos animemos a equivocarnos. Eso está bueno para porque uno se siente más libre, más tranquilo para jugar”.
EL CHOCO NO SE DESESPERA
Anthony Lozano tuvo un buen comienzo frente a Belice; fue uno de los más peligrosos en el ataque catracho y, aunque el gol es la gran deuda, no se apresura: “Ya nos quitamos la presión de ganar el primer juego y ahora llegamos con más confianza ante El Salvador”.
Más allá del aspecto individual, tiene claro que “lo más importante es que podamos ganar y eso se irá transformando en confianza”.
Carlos Pavón fue un referente del gol cuando se mencionaba su nombre en la Selección. Hoy, sus funciones son enseñar de algún modo lo que aprendió en los muchos partidos que disputó. Bajo sus órdenes están Lozano y compañía.
“Pavón me ha dado algunos movimientos en la cancha; da confianza y eso es importante en un entrenador”, elogió Lozano.
Sabe que mientras la Selección juegue al ataque, como se está evidenciando en este proceso, “los goles llegan porque el equipo somete el rival y así la pelota tiene que entrar. En nuestro debut Contra Belice nos sentimos contentos y dejamos una buena imagen”.
Lozano no se desespera por la carencia de gol en apenas un partido, “van a llegar tarde o temprano, pero hay que tener paciencia y llegarán cuando menos se esperan”.