Cada zancada, cada regate. Cada pelota que buscaba, que peleaba, que tomaba y que la hacía de él, era quebradero de cabeza para los defensores argentinos y un deleite para los aficionados brasileños. Alberth Elis enamoró en Brasilia en lo que el empate 1-1 de Honduras contra Argentina y que le dio el pase a los cuartos de final.
Flechó a los brasileros con su juego. Con su entrega y con esa característica de un futbolista diferente.
Su rapidez hizo estragos con la defensa de la albiceleste. Su actuación fue monumental y eso fue reconocido por el público, que antes de que finalizara el juego, un sector de la parte baja del estadio, comenzó a gritar: 'Elis, Elis, Elis, Elis', como si se tratara de Neymar o de Messi.
Al final del partido, Elis se dirigió hacia el público y con mucha humildad agradeció todo el apoyo que le dieron durante los 90 minutos frente a la Albiceleste.
El atacante hondureño ha firmado unas olimpiadas espectaculares y sin duda que ha llamado la atención de sus rivales y de todos los que están viviendo el torneo de fútbol olímpico.
Su nombre ya es reconocido. Su forma de jugar es temida por los rivales, como los argentinos que nunca pudieron hacer nada para poder controlarlo.
Elis se ha ganado el cariño de la afición brasileña y espera seguir aumentando ese amor, en el juego por los cuartos de final, el próximo sábado en Belo Horizonte.