La vida y las caídas me enseñaron que la trampa del siglo XXI no es que las máquinas piensen o corran como personas, sino que las personas terminemos viviendo y sintiendo como máquinas.
Durante décadas hemos hablado de la naturaleza como si fuera algo exterior a nosotros. Decimos “el medioambiente” como quien describe una habitación vecina. Pero respiramos su aire, bebemos su agua y ...
Una democracia saludable necesita ciudadanos que crean que su voz importa y líderes capaces de escuchar incluso aquello que les incomoda. Porque cuando la política pierde credibilidad, el vacío siempr...