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La mentira que se dicen a sí mismos los perfeccionistas

La creencia errónea de que la productividad daña la calidad también nos conduce a pensar que la calidad es la meta suprema.

Se debe hacer algo solo cuando contribuya con el trabajo.
Se debe hacer algo solo cuando contribuya con el trabajo.

Nueva York, Estados Unidos

Una de las creencias más comunes es la de que aumentar la productividad, o sacar el máximo provecho de tu tiempo, reducirá la calidad de tu trabajo o tu habilidad para hacer las tareas a la perfección.

Sin embargo, más tiempo no se traduce necesariamente en una mejor calidad en el trabajo. De hecho, pasar más tiempo en un trabajo y tareas específicas puede dañar nuestro desempeño, restándole calidad a lo que hacemos.

Cuando la creencia de que más tiempo conduce a una mejor calidad es la regla no escrita, siempre hay más por hacer.

La creencia errónea de que la productividad daña la calidad también nos conduce a pensar que, en cuanto al trabajo, la calidad es la meta suprema.

El perfeccionar nuestro trabajo por lo general da como resultado un retorno de poco valor por un costo alto