Jessica Alba prefiere bellas pompis que escote de infarto

Entre una buena retaguardia y un escote de infarto, la actriz siempre elegirá la primera pues considera que nunca pasa de moda.

Alba comenzó sus apariciones para TV y cine a los trece años en “Camp Nowhere” y “The Secret World of Alex Mack” en 1994.
Alba comenzó sus apariciones para TV y cine a los trece años en “Camp Nowhere” y “The Secret World of Alex Mack” en 1994.

Los Ángeles, Estados Unidos.

La actriz Jessica Alba prefiere tener un trasero firme con el que dejar boquiabierto a su marido Cash Warren antes que un escote de infarto porque considera que “un buen cu*o” nunca pasa de moda.

“La moda de las te*as viene y va, pero los traseros nunca pasan de moda. Los traseros siempre han sido muy admirados. No conozco a un solo hombre al que no le guste un buen trasero. Y me parece que a menudo a las mujeres les gusta más sus traseros y ahora cada vez resulta más aceptable tener un trasero grande”, aseguró Jessica en una entrevista a Glamour.

Creadora

Para todas aquellas mujeres que no hayan tenido la suerte de nacer con un trasero respingón como el suyo, la intérprete ha diseñado unos vaqueros en colaboración con la marca DL1961 capaces de resaltar hasta las curvas más discretas.

“Quería diseñar unos vaqueros que sentaran bien a cualquier tipo de silueta. Quería que fueran más ajustados en los muslos, pero sin aplastar el trasero. También quería que fueran ajustados en la cintura y que los bolsillos tuvieran forma de uve, para hacer un trasero redondeado, con curvas. Si no tienes uno grande, estos vaqueros harán que parezca que tienes uno más grande, lo cual siempre está bien. Estos pantalones te hacen unas pompis de manzana”, añadió.

Se ejercita

La empresaria y actriz de 34 años jamás deja de entrenar.

“Para mí estar en forma no es una ciencia exacta y cualquiera puede hacerlo. La gestión del tiempo es tan clave como la motivación”, dice. “Si no puedes entrenar durante una hora y quemar 500 calorías, entonces entrena media hora y come 250 calorías menos”, sugiere.

La Prensa